La cervecera Damm vence en la batalla por el control de Pescanova
El grupo cervecero catalán Damm ha tomado este jueves el control de Pescanova,
al imponer su mayoría y el de sus grupos afines en la junta de
accionistas de la histórica empresa pesquera, que se ha celebrado hoy en
Vigo. Su candidatura al consejo de administración,
formada por 7 miembros, ha obtenido el 70,82% del capital que está
presente en la junta, lo que significa alrededor del 38% del capital
total.
Damm, que ha colocado como presidente a Juan Manuel Urgoiti,
toma así el relevo del imputado Manuel Fernández de Sousa, hijo de uno
de los dos fundadores y que ha permanecido al frente del timón de
Pescanova durante los últimos 31 años.
De los siete componentes del nuevo consejo de
administración, tres forman parte del órgano de gobierno saliente. El
rechazo del grupo cervecero a votar a los consejeros por separado y la
ausencia de pactos entre los principales frentes que luchaban por
hacerse con el control de Pescanova hace que Damm y sus aliados del
fondo luxemburgués Luxempart pasen a controlar el consejo en su
totalidad.
Junto con Urgoiti, consejero de Inditex y
expresidente del Banco Gallego, forman el nuevo consejo de Pescanova
Françoise Tesch (representante de Luxempart), Fernando Harce Meléndez
(Iberfomento), José Carceller (Damm), Yago Méndez (Amper, hijo del
expresidente de Caixa Galicia José Luis Méndez), Luis Miguel
Sánchez-Merlo (presidente de SES Astra Ibérica y consejero de Sareb) y
Ángel Legarda (director de CAF).
Frente a la propuesta de candidatura de Damm solo se
ha llegado a presentar la formada por pequeños accionistas en alianza
con el fondo Cartesian, del chino Peter M. Yu. No ha llegado a ser
sometida a votación, tras imponerse previamente la de Damm en una junta
en la que ha estado representado el 54,2% del capital de la compañía.
Sousa ha pedido la palabra para anunciar que renunciaba a presentar candidatura
alguna, pero ha expuesto implícitamente su oposición a la lista de Damm
por incluir a tres miembros del consejo saliente. El expresidente que
aún controla el 7% de la pesquera.
Según el administrador concursal y a la espera de que KPMG concluya el
plan de viabilidad de la empresa, informe que debería presentarse en
octubre, el futuro de Pescanova pasa por cerrar una quita de deuda del
75%. Esta es la frontera que estima Deloitte. Su pasivo total asciende a
más de 3.674 millones de euros. De esta cifra, 1.700 millones
corresponde a créditos con entidades financieras.
Sousa renuncia también a presentar candidatos al consejo de Pescanova
Sousa renuncia también a presentar candidatos al consejo de Pescanova
El expresidente de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa, ha
renunciado este jueves a presentar candidatos al próximo consejo de
Pescanova que tendrá que coger las riendas de la empresa cuando salga
del concurso. El empresario gallego, imputado por seis delitos, entre
ellos falsedad, estafa e información privilegiada, ya había rechazado
previamente presentarse él mismo al máximo órgano de gobierno de la pesquera, de la que ha sido su presidente durante los últimos 30 años.
Sousa, tras la junta celebrada este jueves, ve ahora como la empresa cae en manos de Damm, a quienes acusó de eludir su responsabilidad en la quiebra de Pescanova. "Consciente de que el peor escenario posible para Pescanova es un clima de división y beligerancia y ante la imposibilidad de llegar a acuerdo de consenso con las dos listas presentadas, el expresidente de la multinacional pesquera ha tomado esta decisión buscando asegurar la gobernabilidad de la compañía", informaba en un comunicado previo a la votación Sousa, primer accionista de la empresa con un 7% del capital.
El expresidente, en cualquier caso, muestra su confianza en que “Pescanova es viable y con un futuro próspero para sus accionistas y para sus trabajadores”. Además, asegura que siempre estará “a disposición de la Compañía en la medida en que en algún momento pueda ser de utilidad”.
Sousa, tras la junta celebrada este jueves, ve ahora como la empresa cae en manos de Damm, a quienes acusó de eludir su responsabilidad en la quiebra de Pescanova. "Consciente de que el peor escenario posible para Pescanova es un clima de división y beligerancia y ante la imposibilidad de llegar a acuerdo de consenso con las dos listas presentadas, el expresidente de la multinacional pesquera ha tomado esta decisión buscando asegurar la gobernabilidad de la compañía", informaba en un comunicado previo a la votación Sousa, primer accionista de la empresa con un 7% del capital.
El expresidente, en cualquier caso, muestra su confianza en que “Pescanova es viable y con un futuro próspero para sus accionistas y para sus trabajadores”. Además, asegura que siempre estará “a disposición de la Compañía en la medida en que en algún momento pueda ser de utilidad”.
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