Sabadell apoyará a Damm en la junta de Pescanova
Grupo Damm, segundo mayor accionista de Pescanova con el 6,2% del capital, ha logrado el apoyo de Liquidambar, sociedad con el 3,39% de la multinacional gallega, según los registros de la CNMV,
a su propuesta de consejo de administración en el grupo pesquero, que
se votará el jueves en junta general de accionistas. De acuerdo a
fuentes financieras la firma celebró el martes una reunión en la que se
decidió apoyar la propuesta de consejo de administración presentada por
Damm.
Liquidambar es una sociedad de inversión que crearon varias cajas de ahorro lideradas por la CAM en 2006. En la actualidad es Banco Sabadell quien controla Liquidambar, después de que a finales de 2011 el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB),
decidiera adjudicar la CAM a Sabadell. La primera inversión de
Liquidambar cuando fue constituida fue precisamente la adquisición del
5% de Pescanova.
Sabadell es el primer acreedor financiero de Pescanova, con una deuda de 226,7 millones de euros (seguido de Popular, 181,9 millones, y CaixaBank, con 177,7 millones, según el informe concursal presentado la pasada semana por Deloitte).
Previsiblemente estos tres bancos se convertirán en los principales
accionistas de Pescanova si finalmente se acuerda un convenio de
acreedores y que los bancos intercambien acciones por deuda. La otra
opción posible es la liquidación de la empresa.
Tres bloques
Los movimientos previos a la junta de accionistas de Pescanova entre los tres bloques que potencialmente más votos acumulan de cara a la elección de un nuevo consejo de administración en la multinacional gallega –los de Manuel Fernández Sousa (7,5% del capital); Grupo Damm (6,2%); y Cartesian (5%)– recuerdan cada vez más a los vividos en Buenos Aires poco antes de la elección de la ciudad que albergará las Olimpiadas de 2020: muchos nervios, intentos de última hora por conseguir mayores respaldos y filtraciones de intención de voto.
Los movimientos previos a la junta de accionistas de Pescanova entre los tres bloques que potencialmente más votos acumulan de cara a la elección de un nuevo consejo de administración en la multinacional gallega –los de Manuel Fernández Sousa (7,5% del capital); Grupo Damm (6,2%); y Cartesian (5%)– recuerdan cada vez más a los vividos en Buenos Aires poco antes de la elección de la ciudad que albergará las Olimpiadas de 2020: muchos nervios, intentos de última hora por conseguir mayores respaldos y filtraciones de intención de voto.
Mientras que fuentes cercanas a Damm, controlado por la familia Carceller en un 27% y en un 25% por el poderoso grupo alemán Oetker,
aseguran que se presentarán en la junta con el apoyo del 40% del
capital a su propuesta, otras fuentes cercanas al expresidente del grupo
gallego aseguran que tanto Damm como Fernández Sousa cuentan
aproximadamente con el apoyo cada uno de un 20% de los accionistas.
Grupo Damm hizo pública su propuesta de consejo, de siete miembros, el pasado 15 de agosto, en el que estarían José Carceller, Luxempart e Iberfomento, los tres presentes ya en el anterior consejo de administración de Pescanova.
La propuesta de Fernández Sousa se conocerá en el transcurso de la
junta. El expresidente de la compañía envió ayer una carta a los
accionistas pidiendo disculpas y solicitando el voto para la propuesta
que no incluya a ningún consejero ligado con el equipo gestor anterior
(en clara referencia a Damm).
Cartesian, apoyado por accionistas minoritarios con el 3% del capital representados por el despacho Cremades & Calvo-Sotelo, presentará una propuesta de consejo integrado por 15 miembros, entre ellos Baldomero Falcones, expresidente de FCC. El presidente de Cartesian, Peter Yu,
informó ayer a través de una conferencia telefónica organizada en el
despacho de Cremades & Calvo-Sotelo, que daba por perdidos los 25
millones de euros invertidos en Pescanova. Javier Cremades, presidente
del despacho, insistió ayer en un encuentro con periodistas en Madrid
que si el concurso de Pescanova fuera declarado culpable todo el consejo
de administración, incluyendo a José Carceller, tendrá que dar cuentas
ante el juez.
Deloitte da esperanzas a los bonistas
Los titulares de bonos de Pescanova emitidos en los años 2010, 2011 y 2012, celebraron ayer en un hotel de Pontevedra
una asamblea. Nada que ver el ambiente de la asamblea, a la que
acudieron diez representantes de inversores en esos bonos, con el que se
espera mañana en la junta de accionistas de Pescanova (a la que varios
abogados se refieren ya como la "junta de los abucheos").
Fuentes presentes en dicha asamblea explicaron que los representantes
de los inversores decidieron no ejercer en bloque acciones legales
contra el consejo de Pescanova, y que será cada inversor, en su caso, el
que presente demanda si así lo decide.
Deloitte, administrador concursal de Pescanova, designado por la CNMV,
acudió a la asamblea para explicar la situación actual del grupo
gallego. De acuerdo a las fuentes consultadas los profesionales de la
consultora aseguraron a los presentes que Pescanova “es viable”.
Deloitte informó que en octubre dispondrá de un informe de viabilidad que está elaborando PwC
y que dependiendo de su contenido y de las intenciones que muestre el
nuevo consejo de administración del grupo que sea elegido en la junta de
accionistas se negociará un convenio de acreedores. La consultora
explicó que a partir de octubre espera disponer de entre tres y cuatro
meses para alcanzar convenio.
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