Grupos de Alemania y Noruega compiten por la concesión del astillero portugués de Viana
El gigante germano Ferrostaal y la nórdica Volstad, entre las seis compañías que pujan por los terrenos - Lisboa opta por una concesión tras frustrar Bruselas su privatización
Las instalaciones de Estaleiros Navais de Viana do Castelo (ENVC)
siguen despertando el interés de grandes grupos internacionales del
naval. El Gobierno portugués, que a principios de año frenó la
reprivatización de las instalaciones por una investigación de Bruselas
sobre ayudas de estado ilegales, ha optado ahora por una concesión
administrativa de larga duración (2031) para poner en valor este enclave
naval. La apertura del concurso público se realizó el pasado 31 de
julio y hasta la fecha ya se han presentado seis ofertas, entre las que
destaca la del gigante industrial alemán MPC Ferrostaal y la de la firma
noruega Volstad Maritime, especializada en la construcción de buques
offshore para la industria petrolífera (y cliente habitual de los
astilleros vigueses). Lisboa decidirá qué empresa se llevará la factoría
naval en septiembre.
Estos astilleros (situados a 88 kilómetros
de Vigo), creados en 1944 y nacionalizados en 1975 después de la caída
del régimen de Antonio de Oliveira Salazar, emplean a 630 trabajadores y
construyen navíos de varios tipos, entre ellos militares, de pesca y de
transporte. En sus instalaciones estaba prevista la construcción de dos
navíos asfalteros para Venezuela, con un coste de 128 millones, según
los acuerdos firmados por ambos países durante la última visita que
realizó a Portugal el presidente Hugo Chávez, en octubre de 2010.
El
Gobierno luso, dentro de su política de desinversiones para reducir el
déficit público y cumplir con la hoja de ruta del rescate, anunció el
año pasado la reprivatización de ENVC, proceso en el que se quedaron
como finalistas dos empresas: el grupo brasileño Rio Nave Serviços
Navais de Rio de Janeiro y el ruso JSC River Sea Industrial, integrado
en la Corporación Financiera del magnate Andrei Kissilov (que no tiene
experiencia en la construcción naval). El consorcio latinoamericano
había llegado incluso a anunciar una inversión de 30 millones de euros
en la modernización de las instalaciones en los primeros seis meses tras
las firmar del contrato.
Pero la apertura de expediente por parte
de Bruselas y la posterior multa (Lisboa debe devolver 180 millones de
ayudas concedidas entre 2006 y 2010 que no fueron notificadas a la
Comisión) frustró la reprivatización. El Gobierno de Pedro Passos Coelho
ha optado finalmente por una concesión administrativa para sacar
provecho a un área de 245.000 metros cuadrados de ENVC. Según consta en
el pliego del concurso, esta superficie podrá ser destinada "al
ejercicio de la construcción y reparación de navíos, pudiendo utilizarse
también para la instalación de una industria de fabricación de
componentes para aerogeneradores eólicos y para el ejercicio de la
industria metalmecánica".
Ofertas
Las empresas interesadas
en hacerse con estos terrenos tienen hasta septiembre para formalizar
sus ofertas. Hasta la fecha, según indicaron fuentes del Ejecutivo
portugués, han mostrado su disposición a pujar por a concesión seis
compañías, entre ellas MPC Ferrostaal y Volstad. El grupo MPC Ferrostaal
es un conglomerado empresarial alemán con una facturación superior a
los 1.500 millones de euros y que emplea a unos 5.500 trabajadores.
Posee instalaciones productivas en sesenta países y su actividad se
estructura en cuatro líneas de trabajo: equipamientos, automoción,
construcción y reparación naval y proyectos submarinos.
La
compañía noruega Volstad, por su parte, está especializada en buques
offshore y había sido una de las empresas sondeadas por Lisboa para la
reprivatización de los astilleros públicos.
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