La UE da una última oportunidad para no devolver las ayudas al naval
Almunia advierte de que solo serán flexibles si se presentan nuevos argumentos jurídicos
Los astilleros gallegos quemarán su último
cartucho la semana que viene en Bruselas. La Comisión Europea concederá
una última oportunidad al sector naval para defender su futuro y evitar
la devolución de los 3.000 millones de euros de las ayudas que desde el
2005 hasta el 2011 se concedieron a través del tax lease a armadores e
inversores a fin de facilitar la financiación en la fabricación de
buques.
Lo anunció ayer el comisario de Competencia, el
español Joaquín Almunia, que tras las críticas y los reproches recibidos
en las últimas semanas, por su negativa a negociar una solución que
garantice la supervivencia de los astilleros, ha concedido una última
oportunidad a los representantes del sector y a las autoridades
españolas para tratar de mitigar el impacto de la decisión que adoptará
el colegio de comisarios el próximo día 17. Para lograrlo, Almunia se
reunirá el jueves 11 con el ministro de Industria, José Manuel Soria, y
los presidentes de Galicia, Asturias y País Vasco.
Según el comisario, Bruselas solo reconsiderará
su postura si «se presentan argumentos jurídicos nuevos y sólidos».
Aunque reconoció que aún «hay tiempo y margen para discutir y rectificar
cualquier decisión», advierte de que España deberá preparar bien el
encuentro para «presentar nuevas razones y hacer que la reunión valga la
pena», porque de lo contrario, «no nos moveremos». No se mostró, en
cambio, convencido sobre la actitud proactiva del Gobierno: «El cambio
en esta situación no es cuestión de esperar, así que, como dijo Santo
Tomás, hay que verlo para creerlo».
Hasta el momento, Gobierno, comunidades,
sindicatos y astilleros han defendido de forma unánime la solidez de las
razones jurídicas expuestas ante Bruselas para exigir que no se le
imponga al sector naval una carga que no le corresponde. Pero han
chocado de frente con la negativa de la Comisión a aceptar los
principios de seguridad jurídica y el de confianza legítima como válidos
para dar carpetazo al asunto.
Las declaraciones de Almunia asegurando que los
astilleros no tendrían que devolver ni un euro, no han aplacado los
ánimos de los trabajadores del naval. Si se impone una retroactividad de
las ayudas del 95 %, tal y como anunció Almunia, los astilleros se
quedarían sin fuentes de financiación para seguir y dar salida a nuevos
pedidos.
Al hilo de las últimas declaraciones de Almunia,
el secretario general de Asime, Enrique Mallón, señala que solo tienen
una posible interpretación, la literal que ofreció el propio comisario,
«que hay margen de actuación». Añade que es coherente con la historia de
la Comisión: «Nunca antes se había ni siquiera intuido una posible
resolución de esta magnitud, ni en el naval, ni en la pesca, ni en el
acero, ni en ninguna otra industria».
Se mostró convencido Mallón de que los argumentos
de España terminarán convenciendo al colegio de comisarios que tomará
la decisión, que evitará «consagrar actuaciones discriminatorias que
arruinarían a un estado miembro». Añadió que la UE necesita confianza en
sus instituciones «y España es un país clave en la Unión que no puede
ser ninguneado o apartado de una industria de la que somos artífices y
maestros históricamente».
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