Sousa entrega la presidencia de Pescanova bajo la presión judicial y el asedio de los accionistas
Abandona su cargo 33 años después pero continúa siendo consejero - Barreras y Williams, dos aliados históricos, no asisten al cónclave - Grupo Damm quiere nombrar un sustituto antes de la junta general, el 12 de septiembre
La empresa que heredó y agigantó con préstamos se queda ahora sin presidente, gestionada por la administración concursal (Deloitte) y pendiente de elaborar un plan de viabilidad que garantice su supervivencia más allá de la era Fernández de Sousa. El consejo celebrado ayer en Chapela, cuya fecha inicial estaba prevista para el día 31, se produjo una semana después de hacerse públicas las conclusiones de KPMG. Con apenas 15 minutos de retraso sobre la hora de la convocatoria (11:00 de la mañana), los miembros del cónclave escucharon de boca de Sousa su decisión final: "En el orden del día del 31" figuraba un punto para el de "nombramiento de cargos", dijo. "Tengo que comunicarles que he tomado la decisión de dimitir" argumentando, según fuentes consultadas por este diario, que era "lo mejor para la empresa". FARO adelantó en exclusiva esta propuesta del aún presidente antes de las cuatro de la tarde en su web. El consejo finalizó pasadas las cinco.
Un adiós sin dos amigos
Y Sousa leyó la carta. "Razonada, densa, en la que intenta justificarse, y se despide como consejero", apuntan otras fuentes presentes en la reunión. Uno de sus mayores aliados, el consejero Robert Albert Williams, no asistió a su despedida (delegó el voto en otra persona). Ana Belén Barreras, hija de otro amigo fiel (el empresario vigués José Alberto Barreras, de Transpesca), tampoco. Había enviado su dimisión por carta. Nadie votó contra su decisión de entregar la presidencia, con lo que la marcha de Sousa se convirtió el único voto unánime después de casi seis meses de encontronazos constantes entre los dos bandos en los que se había partido el consejo. "Fue una pelea constante", resumió ayer la reunión un miembro de este órgano ejecutivo (en teoría, en la práctica está vacío de poderes). Solo la toma de posesión de un nuevo miembro, José María Pérez-Carasa, sirvió de impass en la contienda.
El predecesor de éste último en el cargo de representante de Gicsa (empresa de Sousa) en el consejo, Jesús García, incluso ha manifestado su intención de personarse en la Audiencia Nacional como parte perjudicada en el procedimiento que instruye el juez Pablo Ruz. El magistrado ya le ha instado a explicar "en calidad de qué se persona", de acuerdo con una providencia a la que ha tenido acceso FARO. García es empleado de Pescanova desde 1964.
Sousa se va sin tener que ser expulsado por la junta de accionistas, que fue convocada ayer en sesión extraordinaria para el 12 de septiembre. "No quiero eludir la junta" y garantizó su asistencia, pero ya no la presidirá. "Hay instrumentos legales que permiten que se celebre sin presidente", apuntaron desde el entorno de la empresa, mencionando la posibilidad de que se forme una mesa de edad "o algo similar". "Tendrá que escuchar a los socios pero no podrán echarlo", resumía un histórico vinculado a la multinacional.
¿Habrá que esperar ahora al 12 de septiembre para tener presidente? Algunos consejeros creen que sí, pero Grupo Damm (segundo mayor accionista con el 6,2% de los votos) no. "No parece adecuado aguardar dos meses", explicaron desde la compañía catalana. "Tiene que haber un presidente con la credibilidad de la banca y los administradores concursales".
"Nadie es insustituible, yo tampoco lo soy y por tanto mi obligación, llegado este momento, es presentar mi dimisión, cosa que he hecho", dijo Sousa a la salida del consejo. "Ahora corresponderá a otros la siguiente etapa", zanjó, emocionado, en su despedida como presidente.
´No deseo ser un obstáculo´
"Sres. Consejeros de Pescanova SA:
El 27 de febrero de 2013 tomé la iniciativa de proponer la suspensión de la aprobación de las cuentas del ejercicio de 2012, a pesar de que ya contaban con un avance de auditoría tan favorable como deficiente por parte de BDO Auditores, habida cuenta de la grave situación de falta de liquidez que arrastraba la sociedad y que yo había adelantado días antes a algunos miembros de este Consejo.
Como consecuencia, propuse al Consejo y así se acordó por unanimidad, comunicar al Juzgado de lo Mercantil el inicio de las negociaciones previstas en el artículo 5 bis de la Ley Concursal.
En ese momento, y detectados errores contables no puestos de manifiesto por la deficiente Auditoría de BDO, decidí iniciar los trámites para la completa clarificación contable de la compañía, consecuencia de lo cual el día 12 de marzo de 2013 remití personalmente comunicación a la CNMV en la que se informaba de la existencia de discrepancias entre la contabilidad de la Sociedad y la deuda bancaria, discrepancias que podían ser significativas y que ya estaban en proceso de revisión y conciliación. La CNMV procedió a la suspensión cautelar de la cotización de PESCANOVA, S.A. De todo ello di cumplida información al Consejo reunido el 14 de marzo de 2013.
En el Consejo de 4 de abril de 2013, a la vista de la pérdida de confianza del Consejo en BDO, propuse la revocación de BDO Auditores, S.L. como auditores de las cuentas anuales del ejercicio de 2012, así como contratar, con carácter inmediato, un informe forensic realizado por una de las cuatro grandes firmas mundiales de auditoría, a fin de que, sin restricción alguna, nos ayudara a obtener un cuadro exacto de la situación de la Compañía. Igualmente propuse que PESCANOVA, S.A. solicitara concurso de acreedores por las razones tanto de orden económico como jurídico que nos aconsejó el equipo de asesores especializados que informó al Consejo. Ambas propuestas fueron votadas favorablemente por la mayoría de los consejeros.
El día 15 de abril de 2013, conforme al mandato del Consejo, firmé personalmente la aceptación de la Carta de Encargo de Servicios Profesionales relativa al Análisis Forensic presentada por KPMG. En esta Carta de Encargo ya se hacía referencia a una deuda mayor de la "recogida en el balance previo" pero ya aflorada para entonces en un escrito de contestación a la CNMV, así como otras operaciones y aspectos contables que luego han sido objeto de investigación forense.
El 25 de abril de 2013 el Juzgado de lo Mercantil de Pontevedra acordó declarar en concurso a PESCANOVA, S.A. y suspender a la administración de la Sociedad en sus funciones, nombrando una administración concursal. Ese día dejé ya de estar al frente de la dirección operativa de PESCANOVA, S.A.
La administración concursal decidió dejar de abonarme mi sueldo como Presidente Ejecutivo de la Sociedad, que ya no percibo desde hace dos meses, no habiendo percibido tampoco indemnización alguna por resolución de contrato ni derecho a FOGASA, desempleo, etc., al no tener cláusula de blindaje de ningún tipo, después de 37 años al servicio laboral de Pescanova S.A. en varios cargos. A pesar de ello, he seguido acudiendo regularmente a las oficinas de la Compañía hasta hoy, para aportar mi ayuda en lo que fuera necesario para los nuevos administradores y colaborar con KPMG en la investigación forense.
El 10 de julio de 2013 el Informe Forensic fue entregado por KPMG a los Consejeros de PESCANOVA, S.A. y a las autoridades administrativa y judicial.
Este Informe es el fruto de un ejercicio de transparencia que yo promoví y con el que todos los directivos de la Compañía han venido colaborando durante los tres meses de trabajos de auditoría forense. Hay algunas de sus conclusiones que no son acertadas -como explicaré en el momento oportuno- pero otras describen una realidad que yo he contribuido ahora a poner de manifiesto y a cuantificar, en beneficio del futuro de PESCANOVA, S.A.
El Informe ha tenido una difusión pública sesgada, en la que se ha manipulado desde su génesis hasta sus resultados. Pero en cualquier caso supone el final de la etapa de clarificación de las cuentas de PESCANOVA, S.A. que he venido promoviendo yo desde febrero, con la ayuda del equipo de dirección de la Sociedad.
Llegados a este punto, no deseo que mi permanencia en la presidencia de PESCANOVA, S.A. pueda suponer un obstáculo para la administración concursal de cara a las negociaciones que han de llevar a cabo con los acreedores del concurso. Por esta razón he decidido presentar al Consejo mi dimisión del cargo de Presidente del Consejo, a pesar de que sigo siendo el mayor accionista de la Sociedad.
Esta dimisión no me impide reiterar mi disposición a ayudar en lo que pueda a los actuales o futuros administradores, si en alguna circunstancia mi conocimiento de la actividad de la empresa sirviera de algo.
Manuel Fernández de Sousa-Faro"
El consejo adoptó ayer cuatro acuerdos. Además de aceptar por unanimidad la dimisión de Fernández de Sousa y Ana Belén Barreras Ruano (consejera sin acciones, como Yago Méndez), el cónclave autorizó a la administración concursal (Deloitte) a que elija a una empresa auditora para elaborar un plan de viabilidad. Los dos nuevos gestores de la multinacional, Senén Touza y Santiago Hurtado, asistieron a la reunión. El plan será elaborado previsiblemente por KPMG, que ya conoce la empresa, y en él deberá trazarse el camino que garantice la supervivencia de Pescanova y evitar su liquidación. La banca estima una quita no inferior al 50% sobre una deuda que alcanza los 3.500 millones de euros
El 27 de febrero de 2013 tomé la iniciativa de proponer la suspensión de la aprobación de las cuentas del ejercicio de 2012, a pesar de que ya contaban con un avance de auditoría tan favorable como deficiente por parte de BDO Auditores, habida cuenta de la grave situación de falta de liquidez que arrastraba la sociedad y que yo había adelantado días antes a algunos miembros de este Consejo.
Como consecuencia, propuse al Consejo y así se acordó por unanimidad, comunicar al Juzgado de lo Mercantil el inicio de las negociaciones previstas en el artículo 5 bis de la Ley Concursal.
En ese momento, y detectados errores contables no puestos de manifiesto por la deficiente Auditoría de BDO, decidí iniciar los trámites para la completa clarificación contable de la compañía, consecuencia de lo cual el día 12 de marzo de 2013 remití personalmente comunicación a la CNMV en la que se informaba de la existencia de discrepancias entre la contabilidad de la Sociedad y la deuda bancaria, discrepancias que podían ser significativas y que ya estaban en proceso de revisión y conciliación. La CNMV procedió a la suspensión cautelar de la cotización de PESCANOVA, S.A. De todo ello di cumplida información al Consejo reunido el 14 de marzo de 2013.
En el Consejo de 4 de abril de 2013, a la vista de la pérdida de confianza del Consejo en BDO, propuse la revocación de BDO Auditores, S.L. como auditores de las cuentas anuales del ejercicio de 2012, así como contratar, con carácter inmediato, un informe forensic realizado por una de las cuatro grandes firmas mundiales de auditoría, a fin de que, sin restricción alguna, nos ayudara a obtener un cuadro exacto de la situación de la Compañía. Igualmente propuse que PESCANOVA, S.A. solicitara concurso de acreedores por las razones tanto de orden económico como jurídico que nos aconsejó el equipo de asesores especializados que informó al Consejo. Ambas propuestas fueron votadas favorablemente por la mayoría de los consejeros.
El día 15 de abril de 2013, conforme al mandato del Consejo, firmé personalmente la aceptación de la Carta de Encargo de Servicios Profesionales relativa al Análisis Forensic presentada por KPMG. En esta Carta de Encargo ya se hacía referencia a una deuda mayor de la "recogida en el balance previo" pero ya aflorada para entonces en un escrito de contestación a la CNMV, así como otras operaciones y aspectos contables que luego han sido objeto de investigación forense.
El 25 de abril de 2013 el Juzgado de lo Mercantil de Pontevedra acordó declarar en concurso a PESCANOVA, S.A. y suspender a la administración de la Sociedad en sus funciones, nombrando una administración concursal. Ese día dejé ya de estar al frente de la dirección operativa de PESCANOVA, S.A.
La administración concursal decidió dejar de abonarme mi sueldo como Presidente Ejecutivo de la Sociedad, que ya no percibo desde hace dos meses, no habiendo percibido tampoco indemnización alguna por resolución de contrato ni derecho a FOGASA, desempleo, etc., al no tener cláusula de blindaje de ningún tipo, después de 37 años al servicio laboral de Pescanova S.A. en varios cargos. A pesar de ello, he seguido acudiendo regularmente a las oficinas de la Compañía hasta hoy, para aportar mi ayuda en lo que fuera necesario para los nuevos administradores y colaborar con KPMG en la investigación forense.
El 10 de julio de 2013 el Informe Forensic fue entregado por KPMG a los Consejeros de PESCANOVA, S.A. y a las autoridades administrativa y judicial.
Este Informe es el fruto de un ejercicio de transparencia que yo promoví y con el que todos los directivos de la Compañía han venido colaborando durante los tres meses de trabajos de auditoría forense. Hay algunas de sus conclusiones que no son acertadas -como explicaré en el momento oportuno- pero otras describen una realidad que yo he contribuido ahora a poner de manifiesto y a cuantificar, en beneficio del futuro de PESCANOVA, S.A.
El Informe ha tenido una difusión pública sesgada, en la que se ha manipulado desde su génesis hasta sus resultados. Pero en cualquier caso supone el final de la etapa de clarificación de las cuentas de PESCANOVA, S.A. que he venido promoviendo yo desde febrero, con la ayuda del equipo de dirección de la Sociedad.
Llegados a este punto, no deseo que mi permanencia en la presidencia de PESCANOVA, S.A. pueda suponer un obstáculo para la administración concursal de cara a las negociaciones que han de llevar a cabo con los acreedores del concurso. Por esta razón he decidido presentar al Consejo mi dimisión del cargo de Presidente del Consejo, a pesar de que sigo siendo el mayor accionista de la Sociedad.
Esta dimisión no me impide reiterar mi disposición a ayudar en lo que pueda a los actuales o futuros administradores, si en alguna circunstancia mi conocimiento de la actividad de la empresa sirviera de algo.
Manuel Fernández de Sousa-Faro"
Vía libre a Deloitte para encargar un plan de viablidad
El consejo adoptó ayer cuatro acuerdos. Además de aceptar por unanimidad la dimisión de Fernández de Sousa y Ana Belén Barreras Ruano (consejera sin acciones, como Yago Méndez), el cónclave autorizó a la administración concursal (Deloitte) a que elija a una empresa auditora para elaborar un plan de viabilidad. Los dos nuevos gestores de la multinacional, Senén Touza y Santiago Hurtado, asistieron a la reunión. El plan será elaborado previsiblemente por KPMG, que ya conoce la empresa, y en él deberá trazarse el camino que garantice la supervivencia de Pescanova y evitar su liquidación. La banca estima una quita no inferior al 50% sobre una deuda que alcanza los 3.500 millones de euros
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