Todo el núcleo duro del presidente de Pescanova, imputado
La Audiencia Nacional ha admitido a trámite una querella del fondo Luxempart
Siete de los 12 miembros que tenía el consejo de administración están encausados
Manuel Fernández de Sousa, presidente de Pescanova, ha controlado desde hace años en la compañía un consejo de administración lleno de familiares y amigos.
Ser accionista mayoritario y tener participaciones a través de
diferentes empresas le ha permitido disponer de varios asientos,
ocupados por consejeros fieles y leales a su estilo de gestión. Sin
embargo, la coraza del presidente, que comenzó a agrietarse cuando la compañía entró en concurso,
está ahora además en el punto de mira judicial: todos sus apoyos más
cercanos están imputados, después de que la Audiencia Nacional ampliara
ayer el número de encausados por la crisis de la pesquera.
El juez Ruz de la Audiencia Nacional imputó a finales de mayo Fernández de Sousa por posibles delitos
de falseamiento de información económica y financiera, falseamiento de
cuentas anuales y uso de información relevante. No fue el único llamado a
declarar bajo estas acusaciones. Tras las denuncias admitidas de varios
accionistas, la Audiencia también encausó por los mismos delitos a
Alfonso Paz-Andrade, consejero de la firma y ex consejero delegado.
Además, por posible uso de información relevante declararán imputados
los accionistas José Alberto Barreras (padre de una consejera habitual) y
José Antonio Pérez-Nievas, este último también consejero, a través de
la empresa Iberfomento. Ahora se suman a la lista cuatro consejeros más,
tras una querella del fondo Luxempart.
A Manuel Fernández de Sousa, que está apartado de la gestión desde que un juez decidió darle las riendas del grupo a un administrador concursal, los problemas judiciales no le frenaron. Decidió convocar un consejo de administración en junio.
Usó la reunión para demostrar que sigue siendo quien manda dentro del
consejo, aunque en la empresa no pueda ejercer. Su hijo, su hermano y
sus colaboradores habituales volvieron a apoyarle y a ratificarle en su cargo.
Siete consejeros imputados de doce
Esos mismos colaboradores podrán ahora mostrarle o no su apoyo en los
juzgados, cuando acudan como imputados. La Audiencia Nacional ha
decidido admitir una querella del fondo Luxempart. Se trata del tercer mayor accionista de la firma y junto al segundo, la cervecera Damm,
han conformado el unico núcleo crítico con Sousa desde marzo. Gracias a
esa querella del fondo luxemburgués, los mayores apoyos de Sousa
también acudirán a declarar como imputados.
La querella admitida se dirige, además de contra Manuel Fernández de Sousa, contra el director general y representantes de Inverpesca e Inverlema, Pablo Javier Fernández Andrade, hijo del presidente. Además, contra el miembro de la comisión de auditoría y consejero por ICS Holdings, Fernando Fernández de Sousa Faro, que es hermano del presidente; contra el miembro de la comisión de auditoría, Robert Albert Williams,
amigo de Sousa, colaborador desde hace lustros, cuando representaba a
una empresa sudafricana con acciones en Pescanova y que ocupa un cargo
de consejero pese a que en la actualidad solo tiene una participación
testimonial a título personal.
También están imputados el representante del consejero Sociedad Gallega de Importación de Carbones, Jesús García.
Este exconsejero (dimitió hace dos meses, cuando la situación de
Pescanova se hizo cada vez más turbia), está jubilado, pero trabajó
prácticamente toda la vida en la compañía y en los últimos años era
presentado en los informes como "asesor del presidente". El otro gran
apoyo del presidente, el exconsejero delegado Alfonso Paz-Andrade ya estaba imputado, al igual que José Antonio Pérez-Nievas, que ocupa el asiento de Iberfomento.
La ampliación de la querella significa que de los 12 miembros que
ocupaban los asientos del consejo cuando la compañía solicitó el
preconcurso de acreedores el 1 de marzo, siete miembros están imputados.
También lo está el padre de una octava consejera. Solo quedan fuera de
toda vinculación con las imputaciones cuatro miembros: Antonio Basagoiti,
expresidente no ejeuctivo de Banesto, que dimitió en Pescanova en
abril; Yago Méndez, antiguo representante de la banca en Pescanova y que
comenzó a desmarcarse de Sousa en los consejos celebrados en abril; y José Carceller Arce y Francois Tesch, representantes de Damm y Luxempart, respectivamente.
Tras la querella de Luxempart deberán declarar como imputados también
el responsable de auditoría interna y relaciones con los inversores,
José Viña; el director financiero, Antonio Taboas Moure; y el director
de administración, Alfredo López. Además, también se dirige contra las
sociedades ICS Holding, Inverpescam Inverlema, Sociedad Gallega de
Importación y Exportación de Carbones y Sociedad Anónima de Desarrollo y
Control (Sodeco), todas vinculadas a Sousa.
52 millones de pérdidas para Luxempart
Luxempart, que ya anunció a sus inversores que emprendería acciones legales contra Sousa,
asegura haber sufrido un perjuicio económico de 52,06 millones de euros
como resultado de las diferentes inversiones realizadas entre los años
2011 y 2012, "inducidas por la información proporcionada por los
querellados desde sus puestos de consejeros o altos directivos de la
entidad con conciencia de su falsedad".
Pablo Ruz citará a los imputados y a los testigos propuestos por el
querellante una vez figure en la causa el resultado de las diligencias
acordadas cuando el magistrado admitió las primeras tres querellas contra Pescanova, a las que se suma ahora la de Luxempart.
El magistrado pide al Banco de España que certifique el importe de
todos los préstamos, créditos y avales y riesgos en general que
Pescanova como sociedad y su grupo de empresas mantuvieran con las
entidades financieras desde el 1 de enero de 2010 hasta el 28 de febrero
de 2013, desglosado por identidad de acreedor, importe, capital
amortizado, fecha de origen y de vencimiento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario