Barreras espera que la devolución del «tax-lease» no afecte al acuerdo con Pemex
La entrada de los mexicanos en el accionariado podría producirse de forma inminente
El presidente del astillero Barreras,
José García Costas, ha arremetido hoy contra la «obcecación» del
comisario de la Competencia, Joaquín Almunia, por que haya que
reintegrar parte de las bonificaciones del anterior tax-lease, y el «desprecio» que con ello demuestra hacia España y su sector naval.
En declaraciones a los medios, García Costas ha
indicado que la industria naval española está «en manos de una persona,
que me parece un adjetivo demasiado generoso», que aun consciente de que
«está perjudicando» a su país «lo hace sin contemplaciones ni
miramientos».
Ha abundado en que la actuación de Almunia en la
tramitación del expediente del tax-lease, iniciado hace más de dos años
por la denuncia de astilleros holandeses, es «de desprecio hacia el
país, sus trabajadores y sus empresas».
Darle la vuelta
Según García Costas, el comisario de la
Competencia «siempre fue un hombre especial», tanto que ni siquiera en
el PSOE están de acuerdo con la posible retroactividad del anterior
régimen de bonificaciones, de ahí que haya instado a sus dirigentes a
que lo persuadan para que cambie el sentido de su resolución.
No obstante, el presidente de Barreras aún confía
en darle la vuelta a la resolución del expediente del tax-lease vista
la nueva prórroga que se ha concedido Almunia, hasta el 17 de julio, lo
que ha interpretado como que en la Comisión «tampoco lo deben tener
excesivamente claro».
Ha atribuido este nuevo aplazamiento a «las
presiones» y se ha mostrado dispuesto a formar parte de ese «frente
común» reclamado por los sindicatos y también por el alcalde de Vigo,
Abel Caballero, y ha añadido que «hablar de lo pasado, de las muchas
cosas que no se hicieron, no tiene sentido, no nos lleva a ninguna
parte».
García Costas ha recalcado que las consecuencias
de devolver parte de las ayudas del anterior tax-lease pueden ser
«terribles», porque incluso en el caso de que los astilleros no tengan
que devolver nada, «no se les va a acercar ningún armador» ante la
«inseguridad» jurídica que generaría una resolución de este tipo.
Pemex
Las mismas consecuencias tendrían para Barreras, por mucho que los barcos que vaya a construir Pemex
en sus gradas no se puedan acoger a posibles bonificaciones fiscales
futuras y que el camino esté ya «expedito» para su entrada en el
accionariado del astillero vigués, lo que se podría producir de forma
inminente.
Incluso así, García Costas ha admitido que los directivos de Pemex están «con la mosca detrás de la oreja».
«Espero y confío en que el tax-lease no afecte a
la operación. No sé si en México se puede ralentizar algo por el
expediente, esperando a una resolución definitiva, pero no me consta que
sea así», ha aseverado.
Pero más allá de la entrada de Pemex, el
presidente de Barreras ha incidido en que una resolución desfavorable
desde Bruselas «no nos favorece», entre otras cosas porque habría que
buscar financiación entre los bancos que no estén involucrados en el
anterior tax-lease. «Todo es muy complicado», ha rematado.
Eso, sin contar con la batalla legal que se
produciría, porque «a ver cómo se repercute sobre un inversor que
presentó su declaración de renta anual, aprobada por Hacienda, con
operaciones avaladas por Tributos y ahora se le reclama que con cargo a
las mismas tiene que devolver no sé qué. Es imposible de aceptar», ha
concluido.
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