«Trabajaremos duro para mantener los 700 empleos», dice el director de Pórtico
Cuenta con una de las 12 instalaciones logísticas más complejas de España
Tras la solicitud de concurso de acreedores
presentada el pasado martes, el equipo directivo de Pórtico, con Emilio
Castro a la cabeza, solo piensa en garantizar el futuro de la firma y
sobre todo, de los empleados. «Trabajaremos duro para mantener los 700
empleos» que, dice, son uno de los principales activos de la firma. El
otro activo del que se siente particularmente orgulloso es del corazón
mecánico que mueve el complejo engranaje de almacenaje y distribución de
las miles de referencias con las que trabajan. «Es una de las doce
instalaciones logísticas más complejas de España», asegura.
En buena medida ha sido precisamente la elevada
inversión acometida en la robotización del almacén -unos 25 millones de
euros-, la que, unida a la caída en picado de las ventas, ha provocado
el ahogamiento financiero de la empresa. Claro que, según sostiene
Emilio Castro, de no haber acometido la obra «hace siete años que
Pórtico habría dejado de ser viable por ineficiente». Y es que movían -y
mueven- tal cantidad de mercancía que llegaron a tener hasta nueve
naves alquiladas en un perímetro de cuatro kilómetros en torno a la sede
central de Mos. «Aquello era muy complicado», sostiene.
La compleja instalación, que ayer tuvo ocasión de
recorrer La Voz, cuenta con la línea de preparación de pedidos de un
solo movimiento más larga de España en la que pueden prepararse hasta
420 pedidos a la vez, con la complejidad añadida de que mientras en un
puesto se empaqueta un marco de fotos, en el de al lado pude embalarse
una mesa de comedor.
El recorrido del grupo, hoy presente en medio
mundo tanto en venta directa como en distribución mayorista, sobre todo
en distribución mayorista, «empezó en 1993 como el sueño de una familia
de emigrantes de volver a Galicia». En la Navidad de 1994 abrió en Vigo
la primera tienda con adornos y productos de regalo de temporada. La
idea era cerrarla en enero, una vez rematadas las compras navideñas.
«Fue tal el éxito que no pudimos cerrar», señala Emilio Castro. Al año
siguiente las tiendas ya eran cuatro y en 1997 la firma estaba presente
en todas las ciudades gallegas de más de 50.000 habitantes.
En 1998 dieron el paso de abrir tienda propia
también de muebles, los mismos que ya servían como mayoristas a otros
comercios del ramo en toda España y Portugal. La respuesta del público
fue igual de buena. Así fue como la plantilla inicial de 23 trabajadores
terminó en los 700 actuales.
Aunque fue en la segunda quincena de julio del
2007 cuando todos los indicadores del sector de la decoración cambiaron
de tendencia y empezaron a teñirse de rojo, Pórtico vivió el primer
zarpazo serio de la crisis en el 2009. Fue el año en el que plantearon a
los bancos una primera refinanciación de la deuda, que entonces sí
lograron. Ahora las ocho entidades financieras con las que mantienen una
deuda global de unos 40 millones de euros, se han negado a repetir una
operación similar.
Pórtico cifró en 2,5 millones sus necesidades
inmediatas de tesorería y pidió hacer un paréntesis de dos años en la
devolución de deuda. La negativa de los bancos a atender tal petición
fue lo que llevó a los resposables del grupo a presentar el concurso de
acreedores. «Hemos hecho todo lo que hemos podido, ahora esperamos que
el juez nombre cuanto antes al administrador concursal para ponernos a
su disposición y trabajar para sacar adelante a la empresa».
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