Fondos buitres hicieron caja con la suspensión de Pescanova
El presidente culpa a la CNMV de la enorme volatilidad de las acciones. Santander y Bankinter se desmarcan del préstamo urgente
Una volatilidad extrema que propició la entrada
de fondos buitres -para hacer una suculenta caja- fue lo que provocó la
decisión de la CNMV de suspender cautelarmente, para reabrirla un día más tarde, la cotización bursátil de Pescanova
tras anunciar la firma el preconcurso de acreedores. Eso es lo que,
según fuentes próximas a la empresa, sostiene el presidente, Manuel Fernández de Sousa,
que en los últimos días se ha referido repetidamente a la
«responsabilidad» de la CNMV, aunque sin concretar, en la gestión de la
crisis de la pesquera.
Y es que las fluctuaciones del valor de la acción
y el volumen de títulos que llegó a negociarse después de que el
supervisor levantase la primera suspensión respalda -según las mismas
fuentes- las críticas del presidente al regulador. De hecho, se ha
desatado una guerra de acusaciones mutuas en la que la presidenta del
organismo, Elvira Rodríguez, llegó a decir de Fernández de Sousa que llevaba la empresa como «un amo una hacienda».
Lo cierto es que la CNMV suspendió cautelarmente la cotización de Pescanova
el 1 de marzo, después de que la víspera la empresa comunicara la
posibilidad del preconcurso. En ese mismo hecho relevante, firmado por
Fernández de Sousa, se dejaba al criterio del regulador una suspensión
cautelar del valor.
La acción llegó a cotizar a 17,45 euros el 1 de
marzo, cuando la CNMV decidió suspenderla. El problema se produjo al
levantarse la suspensión, tan solo una sesión bursátil más tarde y sin
que se hubiera producido ni notificado ningún hecho relevante nuevo
respecto al que provocó su interrupción, que es precisamente en lo que
se basa la crítica del presidente de la firma, quien achaca a esa
decisión de la CNMV la volatilidad «brutal» de los títulos hasta que el
12 de marzo, es decir, ocho días después de la suspensión temporal,
anunció otra sine die.
El regulador, en la picota
El día 4 se negociaron más de 81.600 pescanovas,
que abrieron a casi 7 euros, pero hubo subastas que en conjunto
llegaron a acumular un 80 % de descuento, algo que -según las mismas
fuentes- el supervisor llegó a reconocer a la dirección de la empresa
que nunca en la historia de la Bolsa española se había producido. Pese a
ello, la CNMV no suspendió la cotización.
Los fondos de inversión extranjeros limitan la
tenencia de acciones si bajan un determinado porcentaje (lo que se
conoce como stop loss) y la caída del valor provocó la salida de dichos
fondos del capital de la empresa y la entrada en su lugar de hedge funds
o fondos buitres.
Así, tras marcar posición poco antes del cierre
de la sesión del 4, el día 5 las acciones abrieron a 3,6 euros. Esa
jornada se negoció una cifra récord superior a diez millones de títulos (Pescanova
tiene algo más de 28 millones) y el valor cerró a 6,3 euros. «En el día
los fondos buitres ganaron un 100 % porque compraron a 3 y vendieron a
6», señalan las fuentes consultadas, que achacan a la decisión del
director general de Mercados de la CNMV, Ángel de Benito, de propiciar
tal volatilidad
El día 6, en que se negociaron más de seis
millones de títulos, el precio remontó. «Lo que cayó la acción en esos
días no era real, porque bajó a 3 euros y volvió a subir a casi 11 tras
el anuncio del preconcurso. Bajó artificialmente y hubo mucha gente que
recogió beneficios», añaden las mismas fuentes, sosteniendo que si la
CNMV no hubiera suspendido la cotización, los títulos habrían bajado
pero menos y se habrían estabilizado en lugar de hundirse para rebotar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario