Pórtico no logra refinanciar 43 millones y entra en concurso
La falta de un acuerdo con los bancos acreedores fuerza al gigante gallego de la decoración a esta decisión
Lo intentamos por activa y por pasiva, pero no hemos
logrado llegar a un acuerdo con los bancos para refinanciar la deuda».
Así resumía ayer el director de Pórtico, Emilio Castro, los motivos que
han llevado a la empresa con sede en Mos (Pontevedra) a presentar
concurso de acreedores voluntario. El viernes mantuvieron un último
encuentro con los representantes del pool bancario -NCG, BBVA,
Santander, Sabadell, Banesto, Bankinter, Popular y La Caixa-, y el lunes
llegó la respuesta definitiva: «No».
El grupo Pórtico acumula una deuda que ronda los
43 millones de euros, de los que prácticamente 40 corresponden a los
bancos. La empresa les pidió dos cosas: tiempo -en concreto dos años,
para empezar a devolver el dinero- y un nuevo crédito de 2,5 millones de
euros para garantizarse el normal funcionamiento de la empresa. A
cambio, puso sobre la mesa una serie de garantías. La propuesta fue
rechazada. La dirección de la firma entendió que no había otro camino
que el de la suspensión de pagos, que presentó a mediodía del martes en
los juzgados de Pontevedra.
Un paréntesis
Emilio Castro espera y desea que se trate de un
paréntesis en una dilatada trayectoria empresarial de 47 años. «Es
nuestro proyecto familiar de vida», asegura. Explica que en la nueva
etapa que ahora se abre su intención es ponerse a disposición del
administrador concursal que nombre el juez «y trabajar lo que haga falta
para tratar de conseguir un convenio lo antes posible».
El grupo Pórtico cuenta con una plantilla de 600
trabajadores, de los que más de la mitad se concentran en la provincia
de Pontevedra, especialmente en Mos, donde, además de las oficinas, está
ubicado el almacén central. Fue precisamente a raíz de la robotización
de dicho almacén cuando empezaron los primeros problemas económicos de
la empresa. La inversión, cifrada en 20 millones de euros y acometida
sin ningún tipo de ayuda pública, se proyectó en el 2003, después de una
década con la curva de ventas al alza. Pero la obra no finalizó hasta
el 2008, justo cuando se iniciaba la pendiente de la crisis.
Los números dejaron de cuadrar, ya que los más de
105 millones de euros que facturaron en el 2007 -en 1993 la cifra de
negocio, aún en pesetas, era 120 veces menor- empezaron a menguar hasta
llegar a los 68 del pasado ejercicio.
Pórtico es una empresa mayorista que, al margen
de su red de tiendas propias en Galicia y Madrid y algunas franquicias
en América, vende a comercios de toda España, Italia y Portugal. En
total, contabiliza 2.000 clientes. Emilio Castro explica que no ha sido
ajena a la difícil situación económica por la que atraviesan el hecho de
que su radio de acción se sitúe justamente en los países más azotados
por la crisis. «Estamos en el centro del tsunami», afirma.
ERTE y bajada salarial
En un intento de evitar lo que, a la postre, se
ha revelado inevitable, el pasado mes de septiembre Pórtico abrió una
negociación con el comité de personal que se tradujo en la solicitud de
un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) acompañado de una
reducción de salarios del 7,5 %. David Vales, presidente del comité,
explica que las medidas fueron aprobadas por la mayoría de los
trabajadores, a través de voto secreto y en urna. A día de hoy, a la
plantilla se le adeuda la paga de marzo y la nómina de mayo -una media
de 1.800 euros por persona-, que Emilio Castro confía en abonar en
breve.
No quiere el director de la firma dejar pasar la
oportunidad de expresar su agradecimiento «a toda la gente que nos ha
ayudado a llegar hasta aquí, empezando por los trabajadores», dice.
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