Almunia empuja al naval a la quiebra al exigir la devolución del viejo ´tax lease´ desde 2005
El comisario insiste en que las ayudas son ilegales y llevará su propuesta al colegio de comisarios el próximo 17 de julio - Los astilleros arremeten contra el responsable de Competencia en público: "Es la muerte del sector"
La peor pesadilla del naval amenaza con hacerse realidad.
El comisario europeo de la Competencia y vicepresidente de la Comisión
Europea (CE), Joaquín Almunia, confirmó ayer en un acto en Madrid que la
resolución del tax lease obligará a devolver las ayudas cobradas entre
2005 y 2011, tal y como adelantó FARO el pasado lunes. Almunia, lejos de
moderar su discurso, fue contundente al declarar que las ayudas son
ilegales y que corresponde al Gobierno cuantificarlas y señalar a
quienes deben reintegrarlas. El comisario excluye a los astilleros e
intermediarios (bancos, estructuradores y agencias de leasing),
centrando el foco en inversores y armadores. Será el 17 de julio cuando
el colegio de comisarios decidirá si el naval vive o muere.
El comisario europeo de la Competencia
y vicepresidente de la Comisión Europea (CE), Joaquín Almunia,
aprovechó un desayuno informativo celebrado ayer en Madrid para
confirmar la peor de las noticias para el sector naval. Que las ayudas
derivadas del sistema de bonificación fiscal que utilizaron los
astilleros españoles hasta 2011, conocido como el tax lease, "son
incompatibles" y tendrán que devolverse, como adelantó FARO el pasado
lunes. Un anuncio descarnado ante la presencia de varios representantes
del sector, que conocían desde hace días un borrador con la decisión de
Almunia. "Nuestra propuesta radica en que esas ayudas recibidas por un
conjunto de agentes", sostuvo el comisario español, "son incompatibles"
y, por tanto, "hay obligación de devolución".
El silencio de los asistentes lo interrumpió el presidente de la sociedad
de reconversión de pequeños y medianos astilleros (Pymar), Álvaro
Platero, que levantó la voz para increpar a Almunia. "Soy Álvaro
Platero, presidente de Pymar. Estamos aquí representantes de los
astilleros vascos, gallegos... va a acabar con el sector", exclamó. "Va a
hacer usted que cierren todos los astilleros, está avanzando la muerte
del sector naval". Se disculpó Platero pero no llegó el silencio en el
salón principal del Hotel Ritz de Madrid. Entre murmullos, malas caras y
negaciones con la cabeza apenas se prestó atención a lo que dijo el
comisario posteriormente sobre el PSOE, las pensiones o la recuperación
económica.
El comisario hizo
el anuncio sin que nadie le preguntara. "Ha sido una decisión muy
difícil", expuso en su intervención inicial. "Nosotros apoyamos al
sector naviero y naval, pero hay un problema de ayudas de Estado, no
sólo en España, desde hace muchos años". En el caso concreto español se
da la circunstancia, dijo, que "nunca se notificó". Sin ser preguntado,
señaló que en el año 2006 la Comisión se pronunció sobre el sistema de
bonificación del país galo y, al hacerlo, despejó cualquier "incerteza
jurídica". Dicho de otro modo, Francia no tuvo que devolver las ayudas
porque no había precedentes, algo que sí sucede -para Almunia- en el
caso español.
"A raíz de esa decisión
-por la francesa- recibimos quejas abundantes sobre España". En concreto
apuntó que procedieron de siete asociaciones de la industria naval
europea y "particulares". "Desde 2005 hacia atrás no es preciso
recuperar las ayudas por las incertezas jurídicas, pero a partir de que
la Comisión inicia la investigación formal sobre Francia" esa
incertidumbre "no existe". Por tanto, todos los contratos que utilizaron
el sistema de bonificación fiscal entre 2005 y 2011 contienen cláusulas
incompatibles con el derecho europeo.
¿Quién
tendrá que pagar? Almunia se esforzó en incidir en que los astilleros y
los bancos no tendrán que devolver el dinero, sino que le tocará a los
inversores (de las Agrupaciones de Interés Económico), así como las
navieras y armadores. Preguntado por las cláusulas privadas en las que
los astilleros asumieron la responsabilidad de las ayudas recibidas,
Almunia volvió a cortar el aire con una declaración seca: "el derecho
europeo es superior a cualquier tipo de contrato privado o civil".
El
comisario no quiso concretar a cuánto va a ascender la devolución de
las ayudas aunque en el borrador de la decisión de Competencia ya se
identifica quiénes deben devolver el dinero y por qué, y desde Pymar se
eleva la cuantía hasta los 3.000 millones de euros. De éstos, el 80%
correspondería a los armadores, por un 20% que tendrían que pagar los
inversores, según cálculos del sector. La decisión solo será recurrible
en la Corte Europea de Justicia, que podría tomar medidas cautelares.
"Es una resolución absurda, solo beneficia a nuestros competidores",
arremetió Platero al término de la comparecencia de Almunia. "Es
discriminatorio, si esto afectase a Alemania no pasaría esto", ahondaron
los representantes de los astilleros.
"Hay
un armador que encargó 23 barcos y ahora negociábamos otros seis. ¿Con
qué cara le pedimos que contrate los barcos si tiene que pagar por los
otros 23?", espetaba otro representante de los astilleros por los
pasillos. "Se acabó, se acabó".
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