Méndez versus Sousa
Se recrudece el enfrentamiento entre el presidente de Pescanova y el hijo de quien fuera su gran amigo y mecenas, José Luis Méndez
Bajan las aguas turbias en Pescanova y en el revuelo saltan peces de
un tiesto del que parecía que nunca iban a salir. Pero la amistad que,
al menos antaño, unía al exdirector general de Caixa Galicia, José Luis
Méndez, con el presidente de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa, no se
ha traspasado ni por legítima herencia. El hijo del banquero coruñés,
Yago Méndez Pascual, volvió a evidenciar este lunes que su posición como
consejero de la multinacional pesquera es la de alejarse al máximo de
Sousa, de quien su padre fue confidente y mecenas durante años. Cuentan
los presentes que fue él quien más insistió en la "conveniencia" de que
el presidente dimitiera de su cargo. Combativo como un accionista más,
pero con cero títulos en cartera.
"¿A quién representa?", se
pregunta una voz interna de la empresa. La respuesta más lógica sería
que a la herencia crediticia de Caixa Galicia ya que Novagalicia Banco
salió del accionariado de Pescanova hace tiempo. Pese a esto fue
reelegido como consejero el 8 de abril de 2011, con lo que su mandato no
expira hasta 2016. Yago Méndez se posicionó el lunes con el Grupo Damm,
Luxempart e Iberfomento para pedir a Sousa que abandonara la empresa.
Frente a esta proposición, y a falta de vicepresidente (no existe esta
figura en Pescanova), un consejero propuso la dimisión en bloque de todo
el consejo y dejar los nuevos nombramientos a la junta de accionistas.
La discusión
"Pero
él (por Méndez) dijo que no, como el resto", explican fuentes
conocedoras del cónclave. "Espetó que lo que había era un problema de
reputación del presidente", por lo que la marcha del resto de miembros
del consejo no era necesaria, a su entender. En medio de las discusiones
alguien mencionó a Yago Méndez el nombre de su padre, por si éste sí
era "ejemplo de buena reputación". No le gustó el comentario. "Yo soy
consejero independiente", dijo. Fue replicado. Tuvo que escuchar,
siempre de acuerdo con las mismas fuentes, que estaba en el encuentro
por ser hijo de, no por sus conocimientos empresariales.
"Si se
convoca una junta extraordinaria y el consejo pasa a representar el
reparto accionarial de Pescanova, no hay ninguna razón que sustente su
presencia" en este órgano de administración, opina un buen conocedor de
la compañía. "Otra cosa es que, ahora, su posición contra Fernández de
Sousa resulte útil para los accionistas críticos", expone. No en vano es
la segunda vez que vota contra el presidente de la pesquera en un
cónclave, que Sousa ganó por siete votos contra cinco. Entonces el bando
de Damm o Luxempart contaba con el apoyo de Antonio Basagoiti. Dimitido
este último, los críticos solo tendrían tres votos: el de José
Carceller, François Tesch y José Antonio Pérez Nievas.
Sin Caixa
Galicia, sin caja única y sin la presencia pública de su padre, los
tiempos en los que esta entidad nutría de préstamos a Pescanova quizás
no quedan en el recuerdo. Puede que se ignore que Caixa Galicia tenía,
en 2009, un saldo vivo de "acuerdos de financiación" por 236,68 millones
de euros con la pesquera. En el caso de Caixanova, la cuantía era
significativamente inferior: 75,45 millones de euros. O puede que, con
el paso del tiempo, la amistad no es hereditaria.
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