Galicia tiene capacidad para afrontar la renovación de la flota de Pemex
La compra de Barreras podría servir de punta de lanza para reactivar todo el naval gallego
Paso a paso». Es el mantra que más repitieron ayer tanto el presidente de la Xunta como el conselleiro de Economía. Fue su respuesta en relación con la posibilidad de que la alianza de Pemex con Barreras
sea en realidad la punta de lanza de una operación mucho más ambiciosa
en la que, con el astillero vigués como base de operaciones, se termine
por garantizar a medio plazo carga de trabajo tanto en la ría de Vigo
como en la de Ferrol.
Fuentes del sector explican que no tendría sentido que un gigante como Pemex se
convirtiera en accionista mayoritario de Barreras para construir un
flotel, ni siquiera cinco, como afirmó el consejero de la petrolera
Fortunato Álvarez a un periódico mexicano. La compañía ha puesto por
escrito sus necesidades de renovación de flota hasta el 2018 y superan
el centenar de buques, algunos tan grandes que no podrían construirlos
en su propio astillero, es decir, Barreras, pero sí subcontratarlos con
Ferrol. Por otra parte, indican las mismas fuentes, no hay que perder de
vista que punta Langosteira será la primera base logística de Pemex en Europa, lo que implica que se garantizaría también una base de reparaciones a tiro de piedra.
El presidente de Barreras eludió ayer hablar de
futuribles. «Lo único cierto es que se ha firmado una carta de
intenciones con Pemex, que se cerrará en los próximos días y que vamos a
construir un flotel», afirmó. Menos tajantes fueron Núñez Feijoo y Francisco Conde. Curiosamente, ambos ofrecieron la misma respuesta: «Paso a paso».
Instalaciones
Idoneidad. Tanto en sus factorías viguesas como
en las ferrolanas, el naval gallego cuenta con las instalaciones, la
experiencia, la tecnología y los conocimientos necesarios para hacer
frente a todas las necesidades de renovación de la flota de Pemex.
Mientras que las gradas del sur están especializadas en todo tipo de
buques de pequeño y mediano porte, con navíos de alta tecnología, las
antiguas Astano y Bazán están configuradas para fabricarlos de gran
tamaño, mayoritariamente militares, aunque también pueden hacer frente
al sector civil y a las plataformas marinas, especialización del
astillero de Fene hasta el 2004. Pemex necesita de un centenar de
buques, desde remolcadores hasta floteles, abastecedores y amoniaqueros
y, aunque también tiene compromiso con la industria naval de su país, la
entrada en Barreras indica que será factoría de referencia en este
sector.
Limitaciones
Veto de Fene. Tanto la Xunta como Pemex han
subrayado que esperan que la alianza con Galicia pueda fructificar en
más carga de trabajo. Aunque en estos momentos el astillero de Fene
-hace décadas el fabricante de los mayores superpetroleros del mundo-
tiene un veto que le impide acceder a la construcción civil, a medio y
largo plazo también podría entrar en liza para optar a fabricar los
barcos de mayor tamaño de Pemex. Esas limitaciones pactadas con la UE
finalizan en año y medio.
Titularidad
Posibilidades. Una vez terminada la prohibición,
la factoría de Fene podría acceder a las futuras obras navales para los
grandes buques de Pemex sin tener que salirse de Navantia, es decir,
siendo de titularidad pública. Parece razonable que todas las obras
futuras que se encarguen al naval gallego sean adjudicadas a Barreras y
sea esta factoría la que opte por subcontratarlas. La firma viguesa
lideró en el 2006 un plan para hacerse con Astano, en alianza con la
Xunta, que fracasó entre otras cosas porque el dueño de la planta, la
SEPI, se negó.
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