PÁGINAS

Translate

1 de mayo de 2013

La Voz de Galicia


Pescanova admite ante la banca que no contabilizó deuda o lo hizo mal

Los 3.000 millones reconocidos al juez distan casi 400 de la cifra dada a los acreedores

«Extraordinaria complejidad». Ese es el argumento recurrente de Pescanova para, ya sea ante el juzgado, la CNMV o la banca acreedora, justificar las esquivas y sospechosamente variables cifras de su deuda. Y es que la situación contable de la compañía sigue sumida en la confusión, pese a que -según se recoge en el recurso presentado contra la suspensión de las facultades del consejo de administración- por primera vez ha admitido ante el juez tener un endeudamiento de «casi 3.000 millones de euros, entre pasivo directo, avales y pasivos de otras sociedades del grupo». Lo chocante es que a la banca acreedora le facilitó unas cifras que se disparan hasta los 3.373 millones, y ello sin contar las deudas comerciales, con la Administración e intragrupo.
Fuentes financieras confirmaron que Pescanova les facilitó un mapa de deuda (no verificado por KPMG, que está actualmente realizando la auditoría forense) y que explicó las discrepancias entre el pasivo publicado en las últimas cuentas anuales y el real por dos motivos fundamentales: deuda de filiales que -inicialmente- no quedaban dentro del perímetro de consolidación y deuda que «estaba mal contabilizada o que, directamente, no se había contabilizado».
Esperando el desglose
Ante tal revelación, los acreedores le requirieron el desglose correspondiente a ambos supuestos, pero la compañía no se lo ha facilitado, pese a reconocer que la mayor parte del pasivo no computado proviene de las filiales extranjeras.
A 31 de marzo, la deuda bancaria de la matriz frisaba los 1.940 millones de euros, a los que se suman casi 400 de las filiales españolas o cerca de 670 de las internacionales, esta última en su mayoría garantizada por la matriz. En bonos tiene otros 370 millones, lo que eleva el total por encima de 3.370 millones. En cualquier caso, Pescanova sitúa su endeudamiento neto en 200 millones menos, alegando que tienen aproximadamente esa cantidad en depósitos que garantizan parte del pasivo. Así, la deuda neta estaría en torno a los 3.170 millones, pero habrá que esperar a que KPMG dé la cifra definitiva cuando concluya su trabajo, previsiblemente a mediados de mes.
Pide la intervención del juez
Por otra parte, Pescanova presentó ayer un nuevo escrito ante el juez de Pontevedra encargado del concurso de acreedores en el que le reclama que intervenga con urgencia ante «la falta de toma de decisiones» por parte de Deloitte, designado administrador concursal y que, según indica la compañía, no comenzará a trabajar hasta pasado mañana.
«Esto supone de hecho que durante prácticamente una semana la empresa se encuentre sin gestión ni dirección efectiva, ausente de toma de decisiones que resultan absolutamente esenciales para el mantenimiento de la actividad», indican en el texto, reclamando la reposición de las facultades del consejo de administración.
Duras críticas de Damm
El recurso ante el juzgado y el último comunicado de Pescanova han sido acogidos con «sorpresa» por parte del grupo Damm, segundo accionista de la empresa. Fuentes de la firma han acusado a Fernández de Sousa de «arrogarse unilateralmente una representación de Pescanova que en absoluto le corresponde, ya que no tiene el aval del consejo de administración».
Insisten además, en que el presidente -cuyo mandato venció el pasado 23 de abril- no quiso convocar la reunión ordinaria del consejo prevista para el 26, en la que se votaría su continuidad. «No convocó pese a reconocer que la situación de la compañía es grave», añaden.

No hay comentarios:

Publicar un comentario