Pemex admite que compra Barreras para traspasar su tecnología a México
Núñez Feijóo celebra la operación y confía en que un flotel se construya en Ferrol
Petróleos Mexicanos e Hijos de J. Barreras plasmaron el pasado miércoles en un preacuerdo la hoja de ruta para el desembarco de este gigante de los hidrocarburos en Vigo, para lo que se han dado un mes de plazo. Petrolera y factoría naval confirmaron ayer la firma de una "carta de intenciones" según la cual Pemex tomará el 51% del capital del astillero, que recibirá una inyección de 10 millones de euros por parte del consorcio petrolero y sus actuales accionistas, los empresarios José García Costas e Ignacio Lachaga. El primero, presidente del consejo de administración de Barreras, afirmó que la llegada de Pemex no supondrá cambios sustanciales sobre el personal o la dirección de esta factoría, que podría comenzar "de inmediato" la construcción del flotel contratado por PMI (filial de comercio internacional de Pemex) en octubre.
Pemex reconoció una doble finalidad en la toma de control de Barreras: por una parte, "transferir a medio plazo el conocimiento tecnológico de HJB (Hijos de J. Barreras) para crear la capacidad constructora de buques especializados en México", es decir, traspasar el know-how de Barreras a los astilleros aztecas; y por otra, "acelerar el proceso de renovación de la flota de barcos en general que sirven para la (compañía) paraestatal".
Esa toma de control del mayor astillero privado de España se realizaría con una ampliación de capital "inicialmente de 10 millones de euros" aportados "de forma conjunta" por Pemex y los tres accionistas actuales de Barreras: Baliño y Emenasa, empresas propiedad de García Costas; y Albacora, atunera vasca presidida por Ignacio Lachaga. La intención de Pemex es hacerse con el control del 51% de las acciones, por lo que en esa primera ampliación de capital debería aportar 5,1 millones de euros.
Ambas partes expresaron ayer los beneficios mutuos de esta operación, que debería cerrarse antes de un mes.
García Costas esgrimió la existencia de una "cláusula de confidencialidad" en la carta de intenciones suscrita con Pemex para evitar dar detalles sobre la compra, aunque lanzó un mensaje de confianza al asegurar que ésta no afectará a la plantilla ni a la dirección.
La entrada de Pemex en Barreras ha generado preocupación en Ferrol, donde los trabajadores de Navantia temen que el segundo flotel acabe construyéndose también en el astillero vigués. Sobre esto, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, se mostró ayer confiado en que la petrolera mexicana "cumpla su palabra" y construya el barco en Navantia. "Mi experiencia con Pemex, con dos gobiernos distintos, es que es una empresa fiable y que cumple sus compromisos", afirmó Feijóo, satisfecho por este acuerdo.
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