Pescanova consigue 55 millones de liquidez para que la flota siga faenando y abonar las nóminas
El Popular, NCG, Sabadell, Bankia, CaixaBank y Deutsche Bank aportarán el préstamo, pero RBS no - Deloitte se reunirá con más bancos para pedirles que se sumen a la operación - El contrato se sellará la semana próxima
Al caminar plomizo de Pescanova se le ha avivado un poco el paso. Un
bisturí de técnicos y banqueros y un antídoto de -por ahora- 55 millones
de euros (más de lo que Manuel Fraga destinó en su día para salvar la
empresa de la absorción por Unilever) puede servir para cortar la
hemorragia de una compañía inmensa pero que no puede flotar presa de las
vías de agua que le salen por todas partes. Seis entidades financieras
sellaron ayer de palabra una especie de acuerdo de intenciones por el
que aportarán a la pesquera el dinero que va a garantizar su actividad
durante unos cuatro o cinco meses, según los cálculos de la
administración concursal (Deloitte). El dinero se destinará a pagar
gastos corrientes (como nóminas) y a garantizar que la flota pueda
seguir faenando. Solo para esto. "No podrá cubrirse ningún agujero de
ninguna filial". La sempiterna Pescanova opaca deberá ser ahora un
cristal translúcido al margen de cualquier postura recatada en
explicaciones.
Las entidades del núcleo duro del grupo de más de
100 acreedoras que han dicho que sí fueron el Popular, Sabadell,
Novagalicia, CaixaBank, Bankia y, por sorpresa, el Deutsche Bank. "Hasta
que lo vea firmado no lo creeré", expuso ayer un directivo bancario
sobre el cambio de opinión del banco alemán. Quien no ha reculado en su
'no' fue Royal Bank of Scotland. La matriz le debe 70,2 millones. No
quiere prestar un euro más a la pesquera gallega. "Los que ponemos
seguro somos los cinco españoles", explicaron desde la banca. Eso sí, la
nacionalizada Bankia, que acumula un pasivo de 126,8 millones, estuvo a
punto de decir que no, según pudo saber FARO. Con la intención de
aliviar un poco el peso de estas entidades, Deloitte se reunirá esta
semana con otras firmas como el BBVA, el Santander o Caixa Geral, que
juntan suman más de 290,5 millones en deudas de la pesquera.
¿Más dinero?
La
intención es "bajar la aportación" que haría cada entidad si finalmente
lo que se inyecta son 55 millones, aspecto que no está definido al 100%
en tanto el contrato no se firmará hasta la semana que viene. "Podría
cambiar la cantidad y ser más dinero si finalmente son siete u ocho los
bancos que entran en la operación", aseguraron desde las entidades a
preguntas de FARO.
Deloitte tiene mucho trabajo esta semana.
Además de hablar con más bancos se ha comprometido a hablar con la Xunta
para lograr que la inyección de liquidez esté avalada por el Gobierno
autonómico. Será entonces cuando, a juicio de fuentes próximas a la
empresa, "la Xunta demuestre su implicación o se aparte de los
problemas". El conselleiro de Economía, Francisco Conde, aseguró ayer
que lo más "urgente" era que Pescanova lograse una inyección de
liquidez. Que ésta tenga el aval público o no ya dependerá del Ejecutivo
que preside Alberto Núñez Feijóo.
"Por eso quedan detalles por
cerrar, la operación no está estructurada y hoy (por ayer) no firmamos
nada", expuso la banca. Si finalmente son seis las entidades que
depositan los 55 millones para que Pescanova aguante activa hasta, al
menos, octubre, todas aportarán la misma cantidad. "Vamos a medias", lo
que supone algo más de nueve millones por cabeza.
La recuperación
del dinero es algo que la banca da por hecho toda vez la inyección de
liquidez estará catalogada como "deuda privilegiada" (no concursal, sin
quitas y con prioridad absoluta de cobro) y porque su devolución va
ligada a la facturación de la compañía. Mientras Pescanova vaya
generando negocio, la banca irá cobrando a un tipo de interés "bajo".
La competencia mueve ficha por las filiales del grupo
La mayor armadora del mundo, Pacific Andes International, apuesta por crecer en Latinoamérica
La revuelta del río hace bailar los peces
fuera del agua. En la orilla espera la competencia de Pescanova, cuatro
grupo pesquero del mundo (en 2011) en facturación, con 1.671 millones de
euros. Hasta cuatro firmas que figuran en el top ten de las mayores
compañías en este sector han manifestado -oficial u oficiosamente- su
interés en adquirir filiales del grupo gallego, como ya publicó este
diario. Entre ellas está Marine Harvest, el mayor grupo salmonero del
mundo (de Noruega) que pujó por las granjas de Acuinova en Chile. Ahora,
con Pesca Chile en quiebra, podría hacerse con ellas a un precio más
bajo que los 60 millones que planteó en la última oferta por estas
instalaciones acuícolas.
Entre los interesados también está el mayor armador del mundo, Pacific Andes International, que ya se ha movido para aumentar su posición en Latinoamérica. Pujó sin éxito por la noruega Copeínca, instalada en Perú, que finalmente compró su convecina Cermaq (también de Noruega, séptimo grupo pesquero del mundo). En los últimos informes de la empresa, remitidos esta semana a los accionistas, la empresa asegura que Sudamérica tiene "potencial" para crecer. Allí podrían pujar por la flota de Pesca Chile que, de nuevo, tendría un precio muy asequible para cualquier interesado en estos momentos.
En la lista de compañías que tienen un ojo puesto en las filiales de Pescanova también está el gigante tailandés Thai Union y, por ejemplo (como publicó Expansión), Oceana Group. Se da la circunstancia de que Robert Williams, consejero de Pescanova, lo es también en este grupo que trabaja en Namibia. Fue allí donde Williams conoció al presidente de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa.
Entre los interesados también está el mayor armador del mundo, Pacific Andes International, que ya se ha movido para aumentar su posición en Latinoamérica. Pujó sin éxito por la noruega Copeínca, instalada en Perú, que finalmente compró su convecina Cermaq (también de Noruega, séptimo grupo pesquero del mundo). En los últimos informes de la empresa, remitidos esta semana a los accionistas, la empresa asegura que Sudamérica tiene "potencial" para crecer. Allí podrían pujar por la flota de Pesca Chile que, de nuevo, tendría un precio muy asequible para cualquier interesado en estos momentos.
En la lista de compañías que tienen un ojo puesto en las filiales de Pescanova también está el gigante tailandés Thai Union y, por ejemplo (como publicó Expansión), Oceana Group. Se da la circunstancia de que Robert Williams, consejero de Pescanova, lo es también en este grupo que trabaja en Namibia. Fue allí donde Williams conoció al presidente de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa.
Los 12 buques tangoneros de Argentina, a la espera en puerto
Argenova presentó en el Juzgado número 25
de lo Comercial de Buenos Aires la solicitud de "concurso preventivo" el
pasado 3 de mayo. Hasta esa fecha, los poteros y palangreros estaban
funcionando con "relativa" normalidad, según expuso a FARO el máximo
responsable del sindicato de Capitanes y Patrones de Pesca, Javier
Frías. La duda que sembraba el concurso de la matriz -y los graves
apuros económicos de la propia Argenova- era saber si iba a poder
iniciar la campaña del langostino con normalidad. El 18 de mayo se
inician las prospecciones de esta especie en aguas argentinas, y la
filial de la multinacional gallega posee doce buques dedicados en
exclusiva a faenar este marisco.
Por contra Pesca Chile no tiene la misma suerte. Está en quiebra y posee 9 buques (no ocho, como dice la memoria de la pesquera). Son el Cabo de Hornos, Diego Ramírez, Puerto Toro, Puerto Williams, Puerto Ballena, Cot Saint Jacques, Magallanes, Ila y Saint Pierre. El Ila no estaba dentro de la flota de esta filial -quebrada por no pagar nueve millones de dólares a HSBC- ya que formaba parte de la de Novaperú. Después de un accidente marítimo en el que falleció un marinero frente a aguas argentinas, este buque pasó a depender de Pesca Chile.
Por contra Pesca Chile no tiene la misma suerte. Está en quiebra y posee 9 buques (no ocho, como dice la memoria de la pesquera). Son el Cabo de Hornos, Diego Ramírez, Puerto Toro, Puerto Williams, Puerto Ballena, Cot Saint Jacques, Magallanes, Ila y Saint Pierre. El Ila no estaba dentro de la flota de esta filial -quebrada por no pagar nueve millones de dólares a HSBC- ya que formaba parte de la de Novaperú. Después de un accidente marítimo en el que falleció un marinero frente a aguas argentinas, este buque pasó a depender de Pesca Chile.
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