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4 de mayo de 2013

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Feijóo empeña su palabra en que Pemex también construirá en Ferrol

La plantilla de Navantia teme que la compra de Barreras suspenda el encargo

Aunque haya pasado un año desde que anunció que Pemex construiría en Galicia más de una decena de barcos sin que desde entonces se haya movido un tornillo en ningún astillero, el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, volvió a empeñar ayer su palabra en que la petrolera mexicana contratará buques. Según aseguró, en breve se empezará a trabajar “como mínimo en dos floteles que se van a hacer uno en la ría de Vigo y otro en la de Ferrol”. Feijóo valoró positivamente la decisión de Pemex, plasmada en una “carta de intenciones” firmada el miércoles, de hacerse con el control del 51% del astillero vigués de Barreras. Y aprovechó para afear la gestión de una empresa que “lleva 22 meses sin trabajo y tiene dificultades para conseguir el aval para un barco que ya está contratado”.
Aunque fuentes de la petrolera indicaron que la entrada en el capital de Barreras permitirá evitarle problemas legales por la compra directa de los barcos sin un concurso público de por medio, Feijóo insistía ayer en restar importancia a esa cuestión y en garantizar que, pese a este último paso, el astillero público de Navantia en Ferrol construirá el segundo de los barcos “ya contratados” por PMI, una filial de Pemex. Desde la oposición, la portavoz de AGE y coordinadora de IU, la ferrolana Yolanda Díaz, mostró ayer su temor de que Ferrol no construya finalmente ningún buque. Anova, socia de IU en AGE, criticó también que la venta de Barreras es “pan para hoy y hambre para mañana” ya que, según su expresión, Pemex quiere “chupar y transferir tecnología gallega a los astilleros mexicanos” a cambio de “solo 10 millones”. La propia petrolera reconoce que su objetivo con la operación “es transferir a mediano plazo el conocimiento tecnológico de Barreras para crear capacidad constructora de buques especializados en México”.
La compra de Barreras por Pemex, que da aire al naval vigués, abre una gran incógnita en Ferrol. Las palabras del presidente no despejan las dudas ni la preocupación que pesa sobre los Comités de Navantia Ferrol y Fene por un contrato “opaco e inconcreto” que les da “mala espina”, dice su presidente, Ignacio Naveiras. Los dos astilleros públicos aspiran a construir un flotel que será poco menos que un parche temporal para sus gradas vacías —450 empleos directos en 24 meses— pero que es el único contrato que salvaría a la empresa del paro total en la fabricación de nuevos buques a partir del verano. La incertidumbre tiene en jaque a 2.358 operarios directos y otros 1.500 de auxiliares, sin contar a los 2.200 que han sido despedidos desde 2011 por la subactividad de las dos factorías, que prácticamente se concentran en la división de reparaciones aunque sin el dique flotante que piden para abrirse al mercado de los grandes buques portacontendores.

Aunque haya pasado un año desde que anunció que Pemex construiría en Galicia más de una decena de barcos sin que desde entonces se haya movido un tornillo en ningún astillero, el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, volvió a empeñar ayer su palabra en que la petrolera mexicana contratará buques. Según aseguró, en breve se empezará a trabajar “como mínimo en dos floteles que se van a hacer uno en la ría de Vigo y otro en la de Ferrol”. Feijóo valoró positivamente la decisión de Pemex, plasmada en una “carta de intenciones” firmada el miércoles, de hacerse con el control del 51% del astillero vigués de Barreras. Y aprovechó para afear la gestión de una empresa que “lleva 22 meses sin trabajo y tiene dificultades para conseguir el aval para un barco que ya está contratado”.
Aunque fuentes de la petrolera indicaron que la entrada en el capital de Barreras permitirá evitarle problemas legales por la compra directa de los barcos sin un concurso público de por medio, Feijóo insistía ayer en restar importancia a esa cuestión y en garantizar que, pese a este último paso, el astillero público de Navantia en Ferrol construirá el segundo de los barcos “ya contratados” por PMI, una filial de Pemex. Desde la oposición, la portavoz de AGE y coordinadora de IU, la ferrolana Yolanda Díaz, mostró ayer su temor de que Ferrol no construya finalmente ningún buque. Anova, socia de IU en AGE, criticó también que la venta de Barreras es “pan para hoy y hambre para mañana” ya que, según su expresión, Pemex quiere “chupar y transferir tecnología gallega a los astilleros mexicanos” a cambio de “solo 10 millones”. La propia petrolera reconoce que su objetivo con la operación “es transferir a mediano plazo el conocimiento tecnológico de Barreras para crear capacidad constructora de buques especializados en México”.
La compra de Barreras por Pemex, que da aire al naval vigués, abre una gran incógnita en Ferrol. Las palabras del presidente no despejan las dudas ni la preocupación que pesa sobre los Comités de Navantia Ferrol y Fene por un contrato “opaco e inconcreto” que les da “mala espina”, dice su presidente, Ignacio Naveiras. Los dos astilleros públicos aspiran a construir un flotel que será poco menos que un parche temporal para sus gradas vacías —450 empleos directos en 24 meses— pero que es el único contrato que salvaría a la empresa del paro total en la fabricación de nuevos buques a partir del verano. La incertidumbre tiene en jaque a 2.358 operarios directos y otros 1.500 de auxiliares, sin contar a los 2.200 que han sido despedidos desde 2011 por la subactividad de las dos factorías, que prácticamente se concentran en la división de reparaciones aunque sin el dique flotante que piden para abrirse al mercado de los grandes buques portacontendores.

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