Feijóo empeña su palabra en que Pemex también construirá en Ferrol
La plantilla de Navantia teme que la compra de Barreras suspenda el encargo
Aunque haya pasado un año desde que anunció que Pemex construiría en
Galicia más de una decena de barcos sin que desde entonces se haya
movido un tornillo en ningún astillero, el presidente gallego, Alberto
Núñez Feijóo, volvió a empeñar ayer su palabra en que la petrolera
mexicana contratará buques. Según aseguró, en breve se empezará a
trabajar “como mínimo en dos floteles que se van a hacer uno en la ría
de Vigo y otro en la de Ferrol”. Feijóo valoró positivamente la decisión de Pemex,
plasmada en una “carta de intenciones” firmada el miércoles, de hacerse
con el control del 51% del astillero vigués de Barreras. Y aprovechó
para afear la gestión de una empresa que “lleva 22 meses sin trabajo y
tiene dificultades para conseguir el aval para un barco que ya está
contratado”.
Aunque fuentes de la petrolera indicaron que la entrada en el capital de Barreras
permitirá evitarle problemas legales por la compra directa de los
barcos sin un concurso público de por medio, Feijóo insistía ayer en
restar importancia a esa cuestión y en garantizar que, pese a este
último paso, el astillero público de Navantia en Ferrol construirá el
segundo de los barcos “ya contratados” por PMI, una filial de Pemex.
Desde la oposición, la portavoz de AGE y coordinadora de IU, la
ferrolana Yolanda Díaz, mostró ayer su temor de que Ferrol no construya
finalmente ningún buque. Anova, socia de IU en AGE, criticó también que
la venta de Barreras es “pan para hoy y hambre para mañana” ya que,
según su expresión, Pemex quiere “chupar y transferir tecnología gallega
a los astilleros mexicanos” a cambio de “solo 10 millones”. La propia
petrolera reconoce que su objetivo con la operación “es transferir a
mediano plazo el conocimiento tecnológico de Barreras para crear
capacidad constructora de buques especializados en México”.
La compra de Barreras por Pemex, que da aire al naval vigués, abre
una gran incógnita en Ferrol. Las palabras del presidente no despejan
las dudas ni la preocupación que pesa sobre los Comités de Navantia
Ferrol y Fene por un contrato “opaco e inconcreto” que les da “mala
espina”, dice su presidente, Ignacio Naveiras. Los dos astilleros
públicos aspiran a construir un flotel que será poco menos que un parche
temporal para sus gradas vacías —450 empleos directos en 24 meses— pero
que es el único contrato que salvaría a la empresa del paro total en la
fabricación de nuevos buques a partir del verano. La incertidumbre
tiene en jaque a 2.358 operarios directos y otros 1.500 de auxiliares,
sin contar a los 2.200 que han sido despedidos desde 2011 por la
subactividad de las dos factorías, que prácticamente se concentran en la
división de reparaciones aunque sin el dique flotante que piden para
abrirse al mercado de los grandes buques portacontendores.
Aunque haya pasado un año desde que anunció que Pemex construiría en
Galicia más de una decena de barcos sin que desde entonces se haya
movido un tornillo en ningún astillero, el presidente gallego, Alberto
Núñez Feijóo, volvió a empeñar ayer su palabra en que la petrolera
mexicana contratará buques. Según aseguró, en breve se empezará a
trabajar “como mínimo en dos floteles que se van a hacer uno en la ría
de Vigo y otro en la de Ferrol”. Feijóo valoró positivamente la decisión de Pemex,
plasmada en una “carta de intenciones” firmada el miércoles, de hacerse
con el control del 51% del astillero vigués de Barreras. Y aprovechó
para afear la gestión de una empresa que “lleva 22 meses sin trabajo y
tiene dificultades para conseguir el aval para un barco que ya está
contratado”.
Aunque fuentes de la petrolera indicaron que la entrada en el capital de Barreras
permitirá evitarle problemas legales por la compra directa de los
barcos sin un concurso público de por medio, Feijóo insistía ayer en
restar importancia a esa cuestión y en garantizar que, pese a este
último paso, el astillero público de Navantia en Ferrol construirá el
segundo de los barcos “ya contratados” por PMI, una filial de Pemex.
Desde la oposición, la portavoz de AGE y coordinadora de IU, la
ferrolana Yolanda Díaz, mostró ayer su temor de que Ferrol no construya
finalmente ningún buque. Anova, socia de IU en AGE, criticó también que
la venta de Barreras es “pan para hoy y hambre para mañana” ya que,
según su expresión, Pemex quiere “chupar y transferir tecnología gallega
a los astilleros mexicanos” a cambio de “solo 10 millones”. La propia
petrolera reconoce que su objetivo con la operación “es transferir a
mediano plazo el conocimiento tecnológico de Barreras para crear
capacidad constructora de buques especializados en México”.
La compra de Barreras por Pemex, que da aire al naval vigués, abre
una gran incógnita en Ferrol. Las palabras del presidente no despejan
las dudas ni la preocupación que pesa sobre los Comités de Navantia
Ferrol y Fene por un contrato “opaco e inconcreto” que les da “mala
espina”, dice su presidente, Ignacio Naveiras. Los dos astilleros
públicos aspiran a construir un flotel que será poco menos que un parche
temporal para sus gradas vacías —450 empleos directos en 24 meses— pero
que es el único contrato que salvaría a la empresa del paro total en la
fabricación de nuevos buques a partir del verano. La incertidumbre
tiene en jaque a 2.358 operarios directos y otros 1.500 de auxiliares,
sin contar a los 2.200 que han sido despedidos desde 2011 por la
subactividad de las dos factorías, que prácticamente se concentran en la
división de reparaciones aunque sin el dique flotante que piden para
abrirse al mercado de los grandes buques portacontendores.
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