Deloitte solicita 50 millones a la banca para mantener Pescanova
Pescanova afronta una semana crítica para evitar el cese de su actividad .
Representantes de Deloitte, la consultora designada por la CNMV como administrador concursal de Pescanova, y de los bancos acreedores mantuvieron ayer en Madrid cuatro reuniones en la madrileña Torre Picasso. Son los primeros encuentros desde que la compañía gallega fuera declarada en concurso de acreedores, el pasado 25 de abril.
De acuerdo a fuentes financieras, Deloitte ha puesto sobre la mesa la necesidad de la compañía de recibir financiación urgente, 60 millones de euros, para mantener la actividad. Las mismas fuentes califican el ambiente de la reunión de ayer, que finalizó pasadas las 19.30 horas, como “muy tenso”, aunque indicaron que la intención de buena parte de las entidades es apoyar la supervivencia del grupo pesquero español. Además advirtieron de que el número de entidades financieras acreedoras de Pescanova se acerca al centenar, lo que dificulta la toma de decisiones. Otras fuentes añadieron que tras el término de esa reunión con los bancos se mantuvo otra con fondos y representantes de inversores que se alargó más allá de las 21 horas.
El juez del concurso de la multinacional gallega, el magistrado Roberto de la Cruz, del mercantil número uno de Pontevedra, dictó un auto el pasado jueves 25 de abril en el que declaraba el concurso de Pescanova y en el que suspendía las facultades de administración del consejo, incluyendo las de su presidente Manuel Fernández Sousa. El magistrado indicaba que mantener las facultades del deudor conduciría a una situación de difícil gobernabilidad.
Hasta ahora la última comunicación oficial relativa a la deuda de Pescanova es la que la compañía admitió tener en un recurso presentado la pasada semana a la decisión del juez de apartar al consejo de la gestión del grupo. En ese recurso Pescanova admitió un pasivo de 3.000 millones de euros. En la presentación de los resultados de Pescanova correspondientes al tercer trimestre de 2012 –los últimos comunicados a la Comisión Nacional del Mercado de Valores–, la compañía decía tener una deuda de 1.522 millones.
De acuerdo a fuentes financieras consultadas por este diario, representantes de la compañía han admitido en reuniones con los bancos una deuda de 3.173 millones (lo que supondría uno de los tres mayores concursos empresariales en España, tras los de las inmobiliarias Martinsa Fadesa y Reyal Urbis).
Los principales acreedores bancarios del grupo, según las fuentes consultadas, son: Sabadell (222,2 millones de euros); Popular (165,5 millones); NCG (161,6 millones); CaixaBank (157,4 millones); Deutsche Bank (130,7 millones); Caixa Geral (130,4 millones); Bankia (126,9 millones); UBI Banca (126,8 millones); Liberbank (97,3 millones) y Commerzbank (96,3 millones).
En la reunión de ayer los bancos se comprometieron a estudiar la petición de financiación para Pescanova por parte de Deloitte y a dar una respuesta. Las entidades acordaron reunirse hoy de nuevo entre ellas para decidir de qué manera podría inyectarse otros 50 millones en Pescanova y establecer un calendario de encuentros.
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