Pescanova afronta una semana crítica para evitar el cese de su actividad
Pescanova presentará sus cuentas de 2012 un mes después de que presente la lista de acreedores
La tensión de Pescanova se traslada a las filiales en América Latina del grupo
Los administradores concursales nombrados por el juez en Pescanova, dos profesionales de la consultora Deloitte, y representantes de la banca acreedora, tienen previsto reunirse hoy para tratar la crisis de la multinacional gallega. De acuerdo a fuentes financieras, la compañía requiere de 60 millones de euros de financiación para mantener la actividad.
Ejecutivos de Pescanova ya transmitieron hace dos semanas, con motivo de la declaración de concurso de acreedores de la multinacional gallega, a la banca acreedora la necesidad de crear un nuevo grupo de seguimiento de la crisis con el que poder negociar. Según las fuentes consultadas, entre los principales bancos acreedores de la empresa no hay ni siquiera unanimidad a la hora de atender dicha solicitud.
Al inicio de la publicación en la CNMV de los problemas de Pescanova –la empresa ya informó el 28 de febrero de que no formulaba las cuentas de 2012–, la banca acreedora creó un comité de seguimiento que mantuvo reuniones semanales. Al solicitar Pescanova su entrada en concurso de acreedores, la banca decidió disolver dicho comité.
Los principales acreedores bancarios del grupo, según fuentes financieras, son: Sabadell (222,2 millones de euros); Popular (165,5 millones); NCG (161,6 millones); CaixaBank (157,4 millones); Deutsche Bank (130,7 millones); Caixa Geral (130,4 millones); Bankia (126,9 millones); UBI Banca (126,8 millones); Liberbank (97,3 millones) y Commerzbank (96,3 millones).
El juez del concurso de Pescanova, el magistrado Roberto de la Cruz, del mercantil número uno de Pontevedra, dictó un auto el pasado jueves 18 de abril en el que declaraba el concurso de Pescanova y en el que suspendía las facultades de administración del consejo, incluyendo las de su presidente Manuel Fernández Sousa. El magistrado indicaba que mantener las facultades “del deudor debe conducir a una situación de difícil gobernabilidad”.
Pescanova ha recurrido el auto del juez advirtiendo de que la suspensión de dichas facultades llevará a la compañía a la liquidación. La compañía cuestiona que una firma de auditoría pueda gestionar el “día a día” así como negociar, en exclusiva, con las entidades financieras los acuerdos que se hayan de alcanzar para la continuidad de la actividad empresarial de las filiales.
Desde Grupo Damm, segundo mayor accionista de Pescanova con el 6,2% del capital, se ha indicado que se desmarcan de los últimos comunicados de Pescanova por no representar la voluntad del consejo de administración y únicamente, dicen, la del presidente de la compañía.
Concursos pendientes y fiscalía
La tensión del concurso de Pescanova se está trasladando a sus filiales en el extranjero. La principal filial del grupo en el exterior, Argenova, en Argentina, prepara su entrada en concurso de acreedores, mientras que Pescachile afronta la petición de concurso por parte de HSBC.
Por otra parte sigue en curso la petición de la CNMV a la fiscalía de que investigara si Pescanova empleó información privilegiada para vender acciones antes de comunicar sus problemas.
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