Pescanova prepara el concurso de Argenova
- Pescanova cerró la pasada semana uno de sus tres centros en Argentina
- La compañía trata de acordar con la banca un pacto para evitar concursos necesarios
Pescanova está preparando la presentación de concurso de acreedores
para Argenova, su empresa en Argentina, la mayor filial del grupo en el
extranjero. La pasada semana la empresa cerró una de las tres plantas de
las que dispone en el país, al tiempo que acordaba la venta de otros
centros en Ecuador, por 14 millones de dólares.
Según ha publicado El Faro de Vigo, la compañía está
trabajando con su equipo legal para poder formular la petición de
insolvencia de Argenova en cuanto sea posible. Fuentes del sector han
confirmado a este diario la información del periódico gallego.
Pescanova emplea a más de 10.000 personas, la mayoría en
Latinoamérica (cerca de 8.000). La multinacional gallega es propietaria
en Argentina, con un valor de inversión en los libros de Pescanova de 27
millones, de Argenova; en Chile de Pesca Chile, con 23,1 millones de
valor de inversión, y de Nova Austral, con 13,4 millones; Belnova, en
Uruguay, con 7,1 millones; y Camanica, en Nicaragua, con tres millones
de euros. La pasada semana el grupo informó de la venta de dos de sus
nueve fincas (plantas destinadas a la acuicultura) en Ecuador, por 18
millones de dólares (14 millones de euros).
La crisis del grupo gallego se está trasladando a sus filiales
en el extranjero y la empresa es consciente de que difícilmente podrá
controlar los procesos concursales en el exterior, más aun si los
concursos son instados por un acreedor. Además de la situación de
Argenova, Pescanova afronta la solicitud de concurso instada por el
banco HSBC contra una de sus empresas en Chile, Pescachile.
Por esta razón ejecutivos de Pescanova solicitaron el viernes pasado a
representantes de bancos acreedores un pacto para impedir la
presentación de concurso de acreedores contra sus filiales en el
extranjero. De acuerdo a fuentes financieras, el grupo gallego reclamó
la creación de un stand still a la banca para asegurar el acceso a la
financiación de sus empresas en el extranjero y evitar que un acreedor
instara su concurso.
En esa reunión la compañía admitió “tensiones de circulante en diversas filiales, especialmente en Chile y Argentina”. Y aseguró que las diferencias entre la deuda publicada en las últimas cuentas anuales y la “real” se deben a la existencia de deuda que estaba en filiales que no quedaban dentro del perímetro de consolidación; y a deuda que estaba mal contabilizada, “o directamente no se había contabilizado”. Según las fuentes consultadas, la banca ha solicitado información más precisa, pero no ha sido facilitada.
En esa reunión la compañía admitió “tensiones de circulante en diversas filiales, especialmente en Chile y Argentina”. Y aseguró que las diferencias entre la deuda publicada en las últimas cuentas anuales y la “real” se deben a la existencia de deuda que estaba en filiales que no quedaban dentro del perímetro de consolidación; y a deuda que estaba mal contabilizada, “o directamente no se había contabilizado”. Según las fuentes consultadas, la banca ha solicitado información más precisa, pero no ha sido facilitada.
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