Enredos societarios, soluciones concursales...
Y... también penales. Para Pescanova se abren varios frentes, uno
concursal, incierto en su solución, que sólo vendrá cuando se
radiografíen perfectamente no sólo los estados financieros de la
sociedad, y en su caso del grupo, sino por la composición del activo,
conjunto de bienes y derechos que perimetran el patrimonio real de la
empresa, y por la composición del pasivo, conjunto de acreedores con
título habilitante para participar en el procedimiento y por ende en su
solución toda vez que sus créditos son reconocidos y clasificados. Otro
frente es el penal, con la imputación del hasta ahora presidente y tres
consejeros más por presuntos delitos societarios y del mercado, así como
lo que se anuncian acciones de responsabilidad por parte de los
accionistas minoritarios.
Incertidumbre e imprevisibilidad a corto y medio plazo. A día de hoy
es aventurado plantearse qué sucederá finalmente con Pescanova, cuál
será la solución del concurso, si habrá o no y por parte de quién
propuestas de convenio, o, si en el peor de los escenarios, se iría a
una no deseable liquidación de la misma o desmembramiento y venta de
unidades económicas productivas independientes. Todo apunta a que se
abrirá la pieza sexta de calificación del concurso a los anteriores
administradores societarios, por lo que, a priori, parece que se
encuadran ciertas conductas en las presunciones del artículo 164
respecto a la contabilidad y documentación. En todo caso, si el convenio
es excesivamente oneroso con unas quitas y esperas altas o si se acaba
en liquidación, se abrirá la calificación del concurso de cara a
calificar el mismo de fortuito o culpable, lo que no es un
pronunciamiento penal, sino civil del juez de lo mercantil y que, en su
caso, se depurarán en sede correspondiente las acciones penales
pertinentes.
Ahora se anticipa la imputación penal del presidente y otros
consejeros anunciándose, además, una querella de los accionistas
minoritarios. El derecho de sociedades de suyo ha arbitrado mecanismos
de exigencia de esta responsabilidad, bien individual, bien colectiva,
amén de la responsabilidad por deudas sociales como mecanismo
resarcitorio del daño infligido a la sociedad y el debilitamiento del
patrimonio respecto del capital social. Hace ahora tres años la
normativa penal recogió la posibilidad tipificada de que la propia
persona jurídica delinca. Obviamente es a través de sus representantes,
administradores, por la que ad extra se exterioriza la actuación y
voluntad de la sociedad, una voluntad conformada en un plano teórico por
la junta y en uno más realista de una sociedad cotizada con el
todopoderoso consejo de administración, o en verdad, del presidente o
consejero delegado o, en su caso, comité ejecutivo. La dimensión de los
derechos del socio vienen de la mano de las emisiones de valores, las
clases de acciones y el contenido estatutario. No toda acción es un
voto, así como en el seno de un consejo de administración el papel de un
dominical, ejecutivo e independiente es el mismo. Mas, ¿se cumplieron
las recomendaciones que en gobierno corporativo se exige del comité de
cumplimiento normativo o auditoría?
Nadie concursa de la noche a la mañana, el concurso es un estado de
insolvencia. Y más que ser, se está o no en insolvencia. Las cuentas se
llevan o no se llevan, con o sin regularidad. No olvidemos que somos
país sin ética y con poca seguridad jurídica. Y que nadie se alarme por
estas dos últimas apreciaciones.
Y tan abusiva es la tiranía de la mayoría como puede llegar a serlo
la tiranía de las minorías, por ello el derecho de sociedades arbitra
los cauces de tutela de los socios minoritarios, pero sin estridencias,
conocedora de equilibrios y contrapesos. Y que no siempre la ecuación
una acción un voto es así, como también la posibilidad de primas de
descuento por compras de acciones que no otorgan el control societario o
mayorías de derecho de voto, etc, como la existencia de voto vacío u
otras, más doctrinales sí, pero existentes, como el voto divergente. Que
el jurista siempre busca y halla recovecos donde los laberintos
legales, rectius, lagunas o ausencias, dejan y permiten interpretaciones
tan queridas por los juristas prácticos.
Malas noticias sobre Pescanova que no ayudan a la marca y a la
empresa. Pero eso sí, que se haga justicia y que se busque la mejor
solución concursal sin que una cosa contamine o arrastre a la otra.
Prepárense para el espectáculo y, también, lecciones gratuitas de
moralidad. Hay mucho que cortar, contar, también que recortar.
La administración concursal de Pescanova ha comunicado al comité de empresa que aunque el abono de las nóminas de mayo y junio está asegurado, debido a la situación en la que se encuentra la compañía se van a tener que acometer reestructuraciones de personal.
Según han indicado hoy fuentes conocedoras de esta reunión, la administración ha planteado que estas medidas de reestructuración serían lo menos traumáticas posible, y que no se producirían de forma inmediata.
En cualquier caso, han indicado que las medidas a adoptar en relación a la plantilla se consultarían con el comité de empresa de Pescanova, sociedad en la que trabajan en estos momento unos 50 empleados, aunque en todo el grupo son unos 11.000 trabajadores.
En la misma reunión se transmitió al comité de empresa que continuaban las negociaciones con la banca para la consecución de una línea de crédito de 55 millones de euros que precisa el grupo pesquero.
Una parte de estos fondos se van a destinar a Argentina para asegurar la salida de los barcos tangoneros para la próxima campaña y que han estado fondeados por parada biológica.
Deloitte advierte a la plantilla de Pescanova de que habrá despidos
La administración concursal de Pescanova ha comunicado al comité de empresa que aunque el abono de las nóminas de mayo y junio está asegurado, debido a la situación en la que se encuentra la compañía se van a tener que acometer reestructuraciones de personal.
Según han indicado hoy fuentes conocedoras de esta reunión, la administración ha planteado que estas medidas de reestructuración serían lo menos traumáticas posible, y que no se producirían de forma inmediata.
En cualquier caso, han indicado que las medidas a adoptar en relación a la plantilla se consultarían con el comité de empresa de Pescanova, sociedad en la que trabajan en estos momento unos 50 empleados, aunque en todo el grupo son unos 11.000 trabajadores.
En la misma reunión se transmitió al comité de empresa que continuaban las negociaciones con la banca para la consecución de una línea de crédito de 55 millones de euros que precisa el grupo pesquero.
Una parte de estos fondos se van a destinar a Argentina para asegurar la salida de los barcos tangoneros para la próxima campaña y que han estado fondeados por parada biológica.
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