PÁGINAS

Translate

19 de abril de 2013

La Opinion de La Coruña

KPMG toma Pescanova con su equipo forense para determinar si hubo fraude

Auditores, policías en excedencia o informáticos escudriñan en las cuentas para ver si hay indicios de delito - La empresa minimiza la petición de información del juez del concurso

Los economistas Miguel Cano y Danilo Lugo definieron la auditoría forense como la ciencia "que permite reunir y presentar información financiera, contable, legal, administrativa e impositiva para que sea aceptada por un juez en contra de los perpetradores de un crimen económico". El trabajo de un forensic es la detección de un fraude, y es lo que un nutrido equipo de profesionales realiza ya en la sede de Pescanova en Redondela. Auditores, ingenieros informáticos, abogados, contables o policías en excedencia del equipo de KPMG se encuentran ya en las instalaciones centrales de Pescanova para dirimir si la cúpula cometió alguna irregularidad en la gestión de la multinacional.

La intención es descubrir la supuesta doble contabilidad de Pescanova, así como la emisión de facturas falsas, a filiales fuera de consolidación (que debieran formar parte del grupo) o el posible abuso de mercado -que investiga también la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV)- por parte del presidente, Manuel Fernández de Sousa. Para los consejeros más críticos el trabajo de KPMG "solo pondrá números a las sospechas", ya que "hay hechos consumados que son ya irregularidades". Se refieren, entre otras, a la venta por parte de Sousa de la mitad de sus acciones sin comunicarlo a la CNMV, del supuesto cobro de salarios variables y dietas de las filiales sin autorización o el reconocimiento de que la deuda puede duplicar la que oficialmente reconocía la pesquera.

La CNMV indicó este martes que ya está "monitorizando" las tareas de KPMG, aunque a las fuentes consultadas no les consta que así sea "por el momento". Más allá del trabajo que desarrolla esta compañía, contratada por la propia Pescanova (aunque, según la banca acreedora, impuesta por el regulador bursátil), desde el entorno de la auditora continúan "alarmados" con la "complacencia" que muestran las autoridades frente a una empresa "de la que ya se han conocido y reconocido múltiples irregularidades". No entienden, por ejemplo, cómo Fernández de Sousa pudo ser recibido por la presidenta de la CNMV, Elvira Rodríguez, en dos ocasiones esta semana. Desde la empresa, por su parte, minimizan la petición del juez de lo Mercantil encargado de su concurso, que le dio cinco días a Pescanova para presentar más datos.

Al igual que el regulador se ha limitado -por ahora- a supervisar al auditor sin tomar ninguna medida adicional en la gestión de la empresa, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, trasladó ayer la presión sobre la viabilidad de la compañía no sobre Sousa, sino sobre el juez titular del caso. "Los administradores concursales deben ser de primer nivel, de excepcionales conocimientos financieros", expuso. "Pescanova debe restituir la confianza sin demora y con transparencia", sostuvo. Feijóo rehusó pronunciarse sobre el futuro del presidente.

Antes de conocerse las extremas dificultades financieras de Pescanova, la continuidad de Manuel Fernández de Sousa al frente de la multinacional con sede en Redondela (Pontevedra) no eran una apuesta segura. Era de esperar que trascendiese que, lejos de poseer más del 14% de los derechos de voto solo atesora el 7,45% y que el Grupo Damm -muy enfrentado a Sousa por su gestión- aprovechase esa debilidad para intentar desbancarlo del puesto tras expirar su mandato, el 23 de abril, en la junta de junio. Pero, en la situación actual a Sousa se le presentan ahora varios escenarios posibles: Que el regulador lo inhabilite para continuar por las irregularidades -algo improbable-; que le abra un expediente sancionador que implique su salida de la compañía o que la Fiscalía Anticorrupción actúe de oficio o a instancia de parte si estima que hay indicios de fraude en la gestión o la auditoría forense así lo considera.

Los consejeros más críticos creen que la petición de concurso fue "una estrategia" para ganar tiempo, asesorado por su abogado penalista. Las conversaciones con la presidenta de la CNMV, Elvira Rodríguez, podrían indicar una salida pactada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario