Ocho frentes distintos acosan a Fernández de Sousa en su gestión
El presidente de Pescanova se enfrenta a la CNMV, las denuncias de los accionistas, así como la acción de la Fiscalía
La empresa todavía no ha presentado sus cuentas, a pesar de los requerimientos de la CNMV, que es lo que más interesa en estos momentos a los accionistas mayoritarios que se han rebelado contra la forma de Fernández de Sousa de dirigir a la multinacional pesquera. Damm (con un 6,183%), el fondo Luxempart (5,837%) e Iberfomento (3,39%) se han colocado claramente en contra y en los dos consejos de administración que se han celebrado desde que estalló la crisis de la compañía se han colocado enfrente de Fernández de Sousa, empezando por la negativa a firmar las cuentas sin tener respuestas sobre la deuda. A ellos se sumaron en el último consejo Antonio Basagoiti y Yago Méndez, cinco votos de doce. Damm ha contratado a Garrigues para que le asesore en este caso y abogados de esta firma se han reunido con el regulador para analizar la situación.
Ahora están a la espera de que se declare el concurso formalmente por parte del juzgado mercantil número 1 de Pontevedra y que se nombren los administradores concursales. Esta es precisamente la vía que sopesa la CNMV para poder apartar a Fernández de Sousa de la presidencia de Pescanova, ya que a través del expediente del organismo la tramitación podría durar más de seis meses.
Así que la opción que cobra fuerza es que, dentro de la suspensión de pagos, los administradores concursales aparten al presidente. Deben ser tres en este caso, por el volumen de facturación de la empresa y la relevancia del caso, y uno de ellos lo nombrará la CNMV.
Pero además, Fernández de Sousa se enfrenta también a la demanda que han presentado un grupo de accionistas minoritarios agrupados en el despacho Yvancos Abogados por presunto delito de falseamiento de cuentas, de administración desleal y abuso de información privilegiada. Junto a esta denuncia, la del colectivo de funcionarios públicos Manos Limpias ante el fiscal jefe de la Audiencia de Pontevedra, por presunta falsedad en documento mercantil, societario, insolvencia punible, maquinación para alterar el precio de las cosas y delito fiscal.
Mientras, el auditor forense hace su trabajo en Pescanova a la búsqueda de posibles fraudes y los trabajadores se organizan para una gran manifestación en defensa de los puestos de trabajo y ya no muestran un apoyo tan claro al presidente.
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