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5 de marzo de 2013

Faro de Vigo

Damm no se plantea aumentar su peso dentro de Pescanova

La cervecera, segunda accionista de la marca, está convencida de que Pescanova solventará su situación

La cervecera Damm se ha mostrado convencida de que Pescanova podrá solventar la situación coyuntural por la que atraviesa, al tiempo que no ha planteado un mayor peso en la firma gallega, en la que posee un 6,183% del capital, según han señalado a Europa Press fuentes de la compañía catalana.
"Seguimos apoyando a la compañía desde el consejo porque estamos convencidos de que Pescanova solventará esta situación coyuntural que tiene actualmente por la gran calidad de sus activos y el buen funcionamiento de todos sus negocios", señalaron las mismas fuentes.
Asimismo, la compañía reiteró su apoyo a la firma gallega y se mostró convencida de que Pescanova volverá ser una empresa de futuro. "No nos planteamos ninguna cosa por el momento, estamos bien como estamos y lo que queremos es que la situación se arregle", agregaron y subrayaron que si Damm apostó por Pescanova es por la calidad de sus activos.
Según publica este martes 'Expansión', una de las soluciones que la veintena de entidades financieras acreedoras barajan es una ampliación de capital que dé entrada o mayor peso accionarial a un socio industrial.
La cervecera Damm es el segundo accionista de Pescanova, por detrás del presidente de la firma gallega, Manuel Fernández de Sousa-Faro, que controla el 14,426% del capital, según consta en los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Pescanova cedía un 22% a las 13.30 horas y sus títulos se intercambiaban a un precio de 5,4 euros, después de haber abierto la sesión a un precio de 3,60 euros por acción, lo que implicaba un descenso del 48,2%. Las acciones de Pescanova cerraron el pasado jueves, un día antes de la suspensión, a un precio de 17,4 euros, con una subida del 4,5%, aunque en dos días ya suman un retroceso de casi un 70%.
La compañía gallega presentó el preconcurso en el Decanato de Pontevedra tras anunciar el pasado viernes que no formulará sus cuentas anuales de 2012 y condicionar esta decisión a que tenga la certeza de la venta de ciertos activos de la actividad de cultivo del salmón o renegocie la deuda a través del inicio del preconcurso.
Este procedimiento, según informaron a Europa Press en fuentes jurídicas, ha recaído en el Juzgado Mercantil número 1 de Pontevedra, y se trata de una posibilidad que contempla la Ley Concursal por la que permite a una empresa reconocer ante un juez su situación de insolvencia y contar con un máximo de cuatro meses para pactar un acuerdo de reestructuración de deuda con los bancos que le evite declararse en concurso.
La suspensión de la cotización de las acciones se produjo después de que el consejo de administración de Pescanova procediera, de momento, a no formular las cuentas anuales, ante la incertidumbre de poder afirmar el principio contable de gestión continuada en relación a los hechos posteriores al cierre de los resultados de 2012.


La Xunta confía en los directivos para ´identificar sus necesidades´

 El conselleiro de Economía e Industria de la Xunta de Galicia, Francisco Conde, ha expresado este martes su confianza en los directivos de Pescanova para que puedan "identificar bien" cuáles son las "necesidades" de esta compañía a fin de que encuentren "soluciones" para salir de la situación que atraviesa. Después de una nueva caída de las acciones de Pescanova en Bolsa, el titular de Economía, preguntado por los periodistas al término de un acto en materia de innovación, ha aseverado que la Xunta "siempre" se presta a la "colaboración" con "todas" las empresas, pero ha dejado claro que corresponde a la propia compañía la búsqueda de las mencionadas "soluciones".Así las cosas, cuestionado directamente sobre la posibilidad de que el Gobierno gallego coopere con esta firma de alimentación asentada en la provincia de Pontevedra, Conde ha subrayado que es el momento de "ser muy prudentes".

"La empresa está trabajando, lógicamente, y tiene la necesidad de encontrar las diferentes vías de solución para hacer frente a su situación", ha resuelto, antes de decir que la Xunta está "muy esperanzada" en lo que atañe a "la capacidad de sus directivos". "Y, lógicamente, está haciendo seguimiento y esperando que se encuentre pronto una solución", ha concluido.
El objetivo, según sus propias palabras, es que Pescanova "pueda salir fortalecida" de la coyuntura que está viviendo para "afrontar su plan de negocio" y "seguir mejorando su competitividad y ganando mercados internacionales".

Pescanova modificó en febrero el registro de su marca para compartirlo con un gigante de EE UU

El nuevo cotitular es Yoshida's Inc., empresa adquirida por Heinz en el año 2000 - El cambio afectará a la comercialización de productos en los 27 Estados de la UE

El futuro de Pescanova se enreda, todavía, en una maraña de incertidumbres. Tras haber solicitado el viernes el preconcurso de acreedores, la empresa que preside Manuel Fernández de Sousa todavía no ha convocado a su consejo de administración y no han trascendido movimientos en relación a la venta de activos o la refinanciación de su deuda. Lo que sí aconteció, y así queda claro en la página web oficial de la Oficina de registro de las Marcas, Dibujos y Modelos de la Unión Europea (OAMI), es que la marca Pescanova ya no pertenece en exclusiva, y para el conjunto de los 27 países de la UE, a la pesquera con sede en Chapela. Desde el 9 de febrero (momento en que se cursó la solicitud), la marca pertenece al 50% a un holding norteamericano dedicado a la alimentación, Yoshida's Inc., con sede Portland (Oregon). Esta empresa, a su vez, fue adquirida por la multinacional alimentaria Heinz en el año 2000, como así se refleja en la memoria anual de ese ejercicio, consultada por FARO.

El cambio en la titularidad de la marca está, de acuerdo con el organismo OAMI, en "fase de examen", la última antes de recibir el aprobado definitivo según el protocolo de actuación del ente. Si se tienen en cuenta las fechas, la modificación en este registro comunitario se produjo 17 días antes del último consejo de administración de Pescanova y 19 antes de la solicitud de preconcurso de acreedores en el Decanato de Pontevedra, decisión que no fue comunicada previamente a los consejeros de la firma.

 

Interrogantes sobre la venta de los activos ´no estratégicos´ 

Las preguntas se hacen en castellano, inglés, chino o francés. La situación de Pescanova y su necesidad de liquidez es carne de conversación en toda la prensa especializada del mundo. Antes de solicitar el preconcurso de acreedores, la multinacional expuso a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que, ante la imposibilidad de aprobar las cuentas, tenía dos alternativas. En primer lugar, desprenderse de activos acuícolas de salmón en Chile. En segundo lugar, solicitar el preconcurso. Fue la segunda opción la que prosperó. "La venta a los noruegos estaba acordada, pero el comprador puede cambiar ahora de opinión o hacer una oferta a la baja", explicaron fuentes que conocen la situación de la pesquera.
Expertos en el mercado acuícola latinoamericano no descartan que, al margen de las granjas de Acuinova y Nova Austral de Chile (que producen salmón), también estuviesen en venta otras plantas de langostinos de Ecuador o Guatemala. De hecho, el diario especializado Undercurrent News se refiere a esta posibilidad y, en concreto, a la venta de la granja ecuatoriana El Rosario, adquirida en 2008. Ese mismo año compró una factoría gigante en Guayaquil, Promarisco.
Esta última es "demasiado grande" para ser vendida. Fuentes expertas en el mercado acuícola creen que la empresa que podría hacer frente a estas inversiones podría ser Maruha Nichiro, líder mundial de las compañías pesqueras. Es un trader que facturó, solo en 2011, más de 7.000 millones de euros. "Los japoneses podrían necesitar materia prima y tener liquidez", concluyen las mismas fuentes.

 

Una guerra fría por el control de la empresa

Las disputas internas afloran en el consejo de administración, que está completamente dividido pese a que el órgano ejecutivo necesita tomar decisiones para salvar el futuro de la compañía


Bajo los cimientos de la multinacional Pescanova hay arenas movedizas desde hace tiempo. En los dos últimos años la media de acciones que se vendían al día rondaban las 40.000, pero en los últimos meses la media ha superado los 150.000 títulos. "Hay días que se comercializaron 300.000 acciones", explican fuentes conocedoras de la situación, que piden no ser citadas en esta información. La pregunta es obligada. ¿Quién está comprando tal cantidad de títulos de Pescanova y para qué? La respuesta, por ahora, sería solo una conjetura. Lo que sí se sabe es que en la sede de Chapela tropiezan mudas las espadas, pero la disputa se deja oír igualmente.
"Hay influencias de una parte interesada para convocar ya el consejo de administración". El presidente, Manuel Fernández de Sousa, todavía no lo ha hecho. "Tiene que haber una definición de fuerzas en las próximas 48 horas", explican a FARO las mismas fuentes. "Carceller sabe cómo hacer las cosas y, si cae en sus manos, se lleva Pescanova para cualquier lado, a él le da igual".
El control final
No hay cruce de declaraciones, comunicados o acusaciones. La disputa es como las de antaño, con el tiempo como único telón de acero. Solo la familia Carceller, propietaria del Grupo Damm -y que posee más del 6% de Pescanova- puede estar filtrando algunas informaciones a la prensa catalana. Demetrio Carceller, conocido por aprovechar los momentos de debilidad de las sociedades cotizadas, está "atento a todos los movimientos". Si convirtiese los 40 millones de bonos obligatoriamente convertibles en acciones se haría, a día de hoy -y tras el batacazo bursátil de este lunes- con el control de la compañía, por encima de Manuel Fernández de Sousa.
Tiene de su parte, además, a Luxempart, un fondo de inversión luxemburgués que está representado en el consejo por François Tesch. José Carceller (el hermano pequeño de Demetrio) y Tesch votaron en contra de las cuentas anuales de la compañía, según indicaron a FARO fuentes consultadas conocedoras del proceso, lo que precipitó la solicitud de preconcurso.
Con esta figura legal el presidente de Pescanova -e hijo de su fundador- se blindó ante la presentación de un concurso necesario por parte de cualquier acreedor o bonista (como Carceller, por ejemplo).
"Lo importante sería salir de esta situación con unidad, lo cual no es fácil. Ahora es más evidente que nunca que hay tensiones empresariales". Como ya publicó este diario, todo se reduce ahora a movimientos de accionistas y societarios con el control de la multinacional como premio tras la contienda.
De manera oficial, el Grupo Damm hizo público su "apoyo" a Pescanova la pasada semana, pero en el consejo hubo voces -como la suya- que querían convocar un encuentro extraordinario incluso para el sábado. Fernández de Sousa no ha movido ficha, que se sepa. Demetrio Carceller, aunque tampoco ha trascendido, puede haberlo hecho.

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