Holanda veta la construcción de buques en los astilleros españoles
Responde a la denuncia de España por sus ayudas al naval desviando pedidos a otros países
A Holanda no le ha sentado bien que el naval español
haya dejado en evidencia ante Bruselas las ayudas de Estado que reciben
sus astilleros, y ha reaccionado boicoteando la construcción de buques
que España tiene en ese país. El veto comenzó el pasado mes de
diciembre, justo después de que los constructores navales españoles
presentaran una denuncia ante la Dirección General para la Competencia,
que dirige el comisario Joaquín Almunia, contra las bonificaciones que
el Gobierno holandés destina a su industria naval. Además, la demanda
utilizaba las mismas armas con las que Holanda tumbó el régimen de
incentivos fiscales para la contratación de buques en España (antiguo
tax lease).
La reacción de las principales compañías
armadoras neerlandesas ha sido hacer piña con sus astilleros para
responder a la afrenta española, desviando la construcción de buques que
se encontraban en proceso avanzado de negociación en varios astilleros
españoles hacia Polonia y Turquía. «Puede que oficialmente no lo
reconozcan, pero lo cierto es que, a día de hoy, los armadores
holandeses descartan construir buques en España, y tenemos experiencias
muy recientes que así lo confirman», aseguran fuentes del Foro Marítimo
Vasco que, junto con Aclunaga (Clúster Naval de Galicia), promovió la
denuncia ante las autoridades comunitarias.
Un buen cliente
¿Qué papel juega Holanda en la cartera de pedidos
de los astilleros españoles? ¿Hasta qué punto su veto puede perjudicar a
Galicia? El balance de actividad recogido en los informes anuales de la
Gerencia del Sector Naval (organismo dependiente del Ministerio de
Industria) entre los años 2005 y 2010 (el período de mayor bonanza del
sector) indica que los armadores holandeses contrataron una veintena de
construcciones en España, bien solos, bien en alianza con noruegos o
franceses. En esa cartera destacan las seis unidades de buques cargueros
firmados por Craisbrooke Shipping en el astillero vigués Freire entre
el 2006 y el 2007; las cuatro unidades de apoyo a plataformas
petrolíferas firmadas por Uroon Offshore Service, con el constructor
vasco Zamacona; o los tres buques off-shore adjudicados por el consorcio noruego-holandés North Ocean al astillero vigués Metalships & Docks.
Los encargos han seguido hasta hace poco. El constructor asturiano Armón firmó a mediados del 2012 dos off-shore
con la armadora Heeema Marine Contractors. Pero a raíz de la demanda
española, todos los procesos de negociación han acabado adjudicando los
barcos a astilleros de la competencia.
Bruselas confirma la reclamación española,
pero, de momento, no dice si ha abierto una investigación al naval
holandés. Según fuentes conocedoras del documento de la denuncia, en el
caso holandés, las bonificaciones son superiores al 40 %, rebasando con
creces los incentivos fiscales (de hasta un 30 %) que permitía el
antiguo tax lease español, y que la patronal holandesa de
astilleros, Damen Shipbuilding Association, denunció ante Bruselas por
vulnerar la libre competencia entre países.
Sobre los astilleros holandeses, la denuncia
revela que, «haciendo uso de sistemas fiscales similares al español»,
hasta junio del 2011 solo habían contratado 4 buques por importe de 200
millones y, sin embargo, finalizaron el año con 29 contratos con una
facturación de 1.600.
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