El ´tax lease´ holandés, sin investigar dos meses después de su denuncia en España
Competencia reconoce que aún no ha abierto una investigación formal sobre las ayudas de Holanda a sus astilleros e industrias auxiliares y que se limita a recopilar información
Dos meses después de que astilleros gallegos y vascos se aliasen para
denunciar las ayudas holandesas a su industria naval, las autoridades de
la Competencia de la Comisión Europea (CE) aún no han abierto una
investigación formal sobre el asunto, según confirmaron a FARO fuentes
del departamento que dirige Joaquín Almunia. "Lo que se está haciendo
ahora es recopilar información", indicaron las mismas fuentes, que
añadieron que en función de esa "información" la Comisión decidirá si
abrir o no una investigación del caso.
Los astilleros españoles
presentaron la querella ante Bruselas a principios del pasado diciembre a
través de un gabinete de expertos jurídicos, argumentando que las
subvenciones del Gobierno holandés sus astilleros e industrias
auxiliares les permitían una ventaja económica en el precio de los
buques de entre el 33% y el 38% respecto a sus rivales europeos, lo que
vulnera las normas de la competencia.
La querella española,
presentada por la Asociación Clúster del Naval Gallego (Aclunaga) y el
Foro Marítimo Vasco, llegó apenas unas semanas después de que Bruselas
diese el visto bueno al nuevo sistema de bonificaciones fiscales que
utilizará el naval (en vigor desde el pasado 2 de enero). El anterior
régimen, el conocido como tax lease, había sido suspendido en junio de
2011 por la Comisión tras una denuncia presentada por Holanda y
secundada por otros países como Alemania, Noruega o Francia. Con su
demanda, los astilleros gallegos y vascos buscan una manera de
defenderse en caso de que la patronal holandesa de los astilleros decida
denunciar nuevamente el tax lease español, posibilidad que la Holland
Shipbuilding Association ya deslizó al Gobierno el pasado otoño.
En
su denuncia, el naval español argumenta que las ayudas holandesas a sus
empresas navales desvirtúan las leyes comunitarias de la competencia,
ya que toda la cadena de valor de la construcción de un buque puede
recibir subvenciones, con lo que los precios finales de sus barcos son
considerablemente más bajos que los de sus competidores europeos. En
2011, año en el que Bruselas suspendió el tax lease, los astilleros
holandeses firmaron 29 contratos de buques por valor de 1.600 millones.
Transcurridos
dos meses desde que se presentó la querella española, la Comisión aún
no ha abierto una investigación formal y se limita, por ahora, a
recopilar información. En el momento en que inicie esa investigación, si
considera que hay indicios de que se trata de ayudas de estado
ilegales, la apertura del expediente no significará la suspensión
obligatoria de las ayudas, ya que le corresponde al Gobierno holandés
paralizarlas o mantenerlas, a riesgo de que si Bruselas resuelve
finalmente que son ilegales, tendrán que devolverse.
Al margen de
esta batalla legal, los astilleros gallegos confían en que Bruselas
resuelva antes de abril la investigación sobre el anterior tax lease.
Fuentes del sector aseguran que el Gobierno mantiene una compleja
discusión jurídica con Bruselas para evitar que exija la devolución de
las ayudas concedidas hasta 2010, lo que condenaría a la mayoría de
astilleros al cierre.
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