El naval ya negocia con el 'tax lease' y espera contratos para el primer trimestre
Asime advierte que sin financiación los proyectos de los astilleros vigueses 'no cuajarán' y urge apertura del crédito.
El nuevo sistema de bonificaciones fiscales 'tax lease' que entró en vigor el pasado día 1 ya está siendo empleado por los astilleros de la Ría para negociar nuevos pedidos que el sector espera que fructifiquen a corto plazo. 'En este primer trimestre deberían cerrarse algunos contratos, si bien es necesario que mejore el panorama financiero y que se anime el transporte marítimo', explica Enrique Mallón, portavoz de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Galicia (Asime).
La patronal confirma que algunas de las negociaciones que estaban paralizadas por no contar con un instrumento fiscal 'se encaminaron a astilleros de países competidores' y otras 'por suerte, todavía están activas a día de hoy y esperemos que puedan terminar con buen fin'. No obstante, los empresarios advierten que 'el futuro inmediato del naval va a depender en buena medida de la disponibilidad financiera, sin ella los proyectos no cuajarán'.
Precisamente en este punto se encuentra Barreras, el principal astillero privado de España, que ha tenido que retrasar la entrada en vigor del contrato con Pemex por problemas para conseguir financiación, según adelantó hace unas semanas este diario. Así, la compañía viguesa y la petrolera mexicana prorrogaron dos meses el acuerdo que firmaron para la construcción de un buque-hotel y que se esperaba para finales de diciembre. Hijos de J.Barreras lleva sin actividad desde hace un año y medio y firmó un tercer ERE para todo 2013.
SIN TRABAJO Y CON ERE
Vulcano también está sin trabajo ?en este caso desde hace algo más de un año- y tiene otro Expediente de Regulación de Empleo en vigor. El astillero también echó a andar su maquinaria comercial y tiene varios proyectos sobre la mesa, que espera puedan salir adelante en este primer trimestre.
Por su parte Freire, que está a punto de finalizar el último buque que tiene en cartera, está pendiente de la decisión de Pemex sobre la adjudicación de la construcción de siete remolcadores. La firma viguesa hizo una oferta conjunta con el coruñés Valiña y otros dos astilleros mexicanos para conseguir carga de trabajo.
Armón, Cardama y Metalships gozan de una situación más aliviada, con contratos que le aseguran actividad hasta al menos el ejercicio 2014.
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