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16 de noviembre de 2012

Faro de Vigo

El concurso de Alfageme queda desierto al no confirmar las empresas los 150 empleos

Tampoco garantizan la actividad durante un mínimo de 10 años con un centenar de trabajadores, como exigía el pliego - La venta en subasta de las naves y la firma "Miau" resultan en manos del juzgado

 El esperado concurso de Alfageme quedó desierto pues las dos únicas ofertas valoradas –las de Consorcio Conservero y Pescamar– tras descartar una tercera –la de Coswinga– incumplen las condiciones fijadas por el Igape e Industria para su adjudicación. Ninguna de las dos empresas participantes garantizaba los 150 empleos y los diez años mínimos de actividad que se exigían en el pliego del 13 de septiembre en el Diario Oficial de Galicia.
El conselleiro de Industria, Javier Guerra, asegura que el proceso se llevó a cabo de forma muy escrupulosa "porque no nos podíamos permitir un error que volviera a dar otra oportunidad a la familia Lago (la última propietaria)". "Nuestra intención era salvar la compañía pero no podemos regalarla al primero que se presenta", expuso de forma muy gráfica "porque incurríamos en una grave responsabilidad".
Por ello se convocó una mesa técnica para estudiar una posible adjudicación. Tras abrir los sobres se comprobó que las propuestas presentadas para hacerse con la firma y las naves incumplían las bases del concurso en requisitos esenciales.Cabe señalar que una de las opciones solo se comprometía a "contratar y mantener a 75 trabajadores durante cinco años" cuando se pedía que fueran 150 empleados, en tanto que la otra solo asumía esa propuesta laboral durante el primer año. Las dos firmas descartan el plan de "mantener durante diez años un mínimo de cien trabajadores" y de hecho la segunda ni siquiera "garantizaba la actividad en la conservera a partir del sexto año".
Además de los dos requisitos esenciales, es decir número de trabajadores y tiempo de actividad, la Mesa también se encontró conque una de las firmas ni siquiera se arriesgaba a mantener la actividad ni garantizaba mantener los bienes adjudicados más allá de "cinco años" y a cambio solicitaba un préstamo por nueve millones a diez años.
En este sentido establecían fuertes garantías para la operación, de modo que una de ellas rechaza la "penalización por incumplimiento de las condiciones", fijada en 4,78 millones de euros, que es el valor de tasación actual de los bienes.
Consorcio y Pescamar ponían como condición la condonación de la deuda de 30 millones y sendos préstamos participativos por importes de 6 y 9 millones de euros a diez años, que según explicó el director del Igape, Javier Aguilera, "estaban ya autorizados".
El conselleiro Javier Guerra mostraba ayer tarde su descontento con este final del proceso administrativo. "Desde que entré en la Consellería ni un solo minuto dejé de pensar en las 150 trabajadoras", afirmaba en su despacho una y otra vez. Guerra asegura que todo el proceso ha sido muy meticuloso e "hicimos todo para llegar a buen fin". Afirma que se ha analizado todo de forma puntillosa y que no ha quedado ni un resquicio de solución al albur de las circunstancias "porque hemos pagado 32 millones de euros de los avales, que es dinero de todos los gallegos". En ese momento quiso recordar que el problema de Alfageme lo heredó de la Xunta presidda por Touriño que fue la que concedió los 30 millones de euros a los Lago, mientras que su departamento puso los dos millones restantes.

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