La industria gallega pierde 45.000 empleos en la crisis
Las plantas solo están a un 66% de utilización productiva, el porcentaje más bajo del siglo
La crisis está afectando de forma muy virulenta a la industria en
Galicia y en especial en el área de Vigo, donde se espera como agua de
mayo la recuperación del sistema de bonificación tax lease para la
construcción de buques y que PSA lance ya al mercado los nuevos modelos
de coches Peugeot y Citroën.
El empleo se está viendo duramente afectado por la situación y
desde el inicio de la crisis, en 2008, se han perdido ya 44.700 puestos
de trabajo, según los datos de la EPA incluidos en el informe 'A
economía galega 2011', que edita la Fundación Novacaixagalicia.
La riqueza que crea la industria, medida en Valor Añadido Bruto (VAB) cayó en el año 2010 un 0,5%, en 2011 un 1,7% y en el primer trimestre de 2012 otro 7,1%, según detalla el informe que destaca 'el pesimismo en el que vuelve a estar inmersa tanto la economía gallega como la española a inicios de 2012'.
De hecho, el uso en el grado de utilización productiva de las plantas industriales ha caído hasta la insólita cifra del 66% en el primer trimestre de 2012, el porcentaje más bajo del siglo, cuando a lo largo de 2011 había oscilado entre el 73,3% del tercer trimestre y el 77% del segundo. Hay que recordar que en los años de bonanza lo habitual era superar el 80% e incluso rozar el 90%.
Según señala el informe de 'A economía galega 2011' el bajo grado de utilización de la capacidad productiva de las plantas industriales 'sugiere que los empresarios carecen de incentivos para la realización de nuevas inversiones con la finalidad de mejorar el actual equipamiento productivo'.
En términos monetarios, los ingresos de explotación de la industria gallega cayeron un 2,2% en 2010, mientras que el año anterior lo había hecho un 19,9%. Como consecuencia, el Indice de Producción Industrial (IPI), que mide la actividad en el sector, acumula muchos meses de descenso pero no en todas las ramas industriales. De los 26 sectores que analiza en cinco de ellos se observó una variación positiva de la actividad. Es el caso de alimentación y bebidas, con un incremento del 4 y 2% respectivamente en 2011, lo que confirma que resisten con cierto éxito a la crisis. También repunta la fabricación de vehículos de motor, así como la metalurgia por el incremento de transacciones con el extranjero y la industria de papel.
La riqueza que crea la industria, medida en Valor Añadido Bruto (VAB) cayó en el año 2010 un 0,5%, en 2011 un 1,7% y en el primer trimestre de 2012 otro 7,1%, según detalla el informe que destaca 'el pesimismo en el que vuelve a estar inmersa tanto la economía gallega como la española a inicios de 2012'.
De hecho, el uso en el grado de utilización productiva de las plantas industriales ha caído hasta la insólita cifra del 66% en el primer trimestre de 2012, el porcentaje más bajo del siglo, cuando a lo largo de 2011 había oscilado entre el 73,3% del tercer trimestre y el 77% del segundo. Hay que recordar que en los años de bonanza lo habitual era superar el 80% e incluso rozar el 90%.
Según señala el informe de 'A economía galega 2011' el bajo grado de utilización de la capacidad productiva de las plantas industriales 'sugiere que los empresarios carecen de incentivos para la realización de nuevas inversiones con la finalidad de mejorar el actual equipamiento productivo'.
En términos monetarios, los ingresos de explotación de la industria gallega cayeron un 2,2% en 2010, mientras que el año anterior lo había hecho un 19,9%. Como consecuencia, el Indice de Producción Industrial (IPI), que mide la actividad en el sector, acumula muchos meses de descenso pero no en todas las ramas industriales. De los 26 sectores que analiza en cinco de ellos se observó una variación positiva de la actividad. Es el caso de alimentación y bebidas, con un incremento del 4 y 2% respectivamente en 2011, lo que confirma que resisten con cierto éxito a la crisis. También repunta la fabricación de vehículos de motor, así como la metalurgia por el incremento de transacciones con el extranjero y la industria de papel.
En este contexto, y como es de suponer, el clima de confianza empresarial es muy pesimista. El documento recuerda que en los primeros meses de 2011 hubo una recuperación de la confianza al mostrarse el espejismo de una incipiente recuperación. Pronto se despejó y conforme avanzó el año el dato fue cada vez más negativo, de forma que en el segundo semestre del año volvió a valores del año 2009 y dio como resultado la evolución más negativa del sector industrial gallego desde el inicio de la crisis.
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