Citroën, el textil y los embalses maquillan la crisis de la industria
El índice gallego subió en agosto un 7,8 %, pero cayó en el resto del Estado
Justo cuando la crisis golpea con una mayor intensidad,
la economía gallega arrojó ayer un dato sorprendente. Según la
información divulgada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la
producción industrial creció el pasado mes de agosto en tasa interanual
el 7,8 %, una subida superior a la de julio, y que está determinada, en
gran parte, por la mejora de la producción energética de los embalses y
de los aerogeneradores eólicos. Es, junto a Murcia, una de las cuatro
comunidades que registró crecimientos positivos en un Estado que arrojó
en agosto un balance interanual de producción industrial negativo (-3,1
%). Pero a la variable energética, la que tiene un mayor peso para
entender lo ocurrido -con un crecimiento interanual del 35 %- hay que
sumar el buen comportamiento, sobre todo, de la industria textil, donde
la multinacional gallega Inditex juega un papel determinante. Esta rama
creció en agosto respecto al mismo mes del año anterior un 33 %, a lo
que hay que sumar, gracias a la situación de Citroën, que el sector de
producción de coches registró también una tasa positiva del 17 %.
Es decir, el dato de ayer es el resultado de la
confluencia de dos factores azarosos, como son el viento y el agua, y de
dos gigantes industriales gallegos, que parecen aguantar las embestidas
de la recesión. Pero un análisis pormenorizado por subsectores de
actividad muestra que la crisis está muy presente, sobre todo en
aquellos sectores más vinculados a la construcción. Por ejemplo, la
industria del mueble registró el pasado mes de agosto una caída en su
producción del 14,5 %.
Preguntada al respecto, la consellería que lidera
Javier Guerra precisó que la variable energética pondera mucho en este
índice. «Eso es lo que también decíamos cuando había sequía y nuestro
índice caía más que el de la media española», asegura Industria, quien
recuerda, por ejemplo, el impacto que tuvo la sequía y la falta de
lluvias en la producción hidroeléctrica durante los meses de enero,
febrero y marzo. La Xunta entiende que el sello de la crisis en la
evolución del IPI es incuestionable, pero niega que a lo largo del
último año la industria gallega haya tenido un comportamiento
diferencial negativo respecto a España.
Con todo, los sindicatos alertan del progresivo
deterioro de la industria gallega y de que, salvo excepciones, muchas
ramas se hallan ante graves problemas de financiación y con serias
dificultades para dar salida a sus productos por el brusco desplome de
la demanda.
La encuesta de población activa (EPA), por
ejemplo, muestra que en junio había en Galicia 22.200 desempleados en el
sector industrial, 3.600 más que los que se contabilizaban justo un año
antes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario