Las petroleras encargarán 190 floteles en tres años con Galicia como referente
La búsqueda de gas y petróleo en el mar dispara los pedidos com
A medida que aumenta la búsqueda mundial de
nuevas fuentes de petróleo y gas en aguas profundas y a medida que las
áreas de prospección son objetivos cada vez más lejanos, existe una
necesidad creciente, por parte de las compañías, de disponer de buques
tecnológicamente muy avanzados, y con capacidad para alojar a un gran
número de trabajadores por períodos prolongados de tiempo lejos de la
costa.
Son los denominados floteles (del inglés floatel) o accommodation vessels, en términos más estrictos de construcción naval,
un tipo de buque polivalente que puede albergar un gran número de
operarios y también hacer trabajos de reparación y otras actividades
auxiliares que intervienen en la extracción de petróleo y gas.
Según un informe de la firma especializada
Infield Global Systems Specialist (rastrea todos los contratos que se
ofertan en el sector a nivel mundial) sobre perspectivas de mercado para
la construcción naval, en este nicho de negocio, la industria del
petróleo, el gas y la energía eólica marina tiene previsto contratar 190
unidades de buque hotel en los próximos tres años.
Y en este potencial mercado, los astilleros
gallegos parten con la ventaja de la experiencia en este tipo de
construcciones, debido, en buena medida, a la satisfactoria experiencia
de Hijos de J. Barreras -que en el 2011 entregó el primer buque hotel
construido por un astillero español para Noruega-, y que ha sido
determinante para la firma de las dos unidades para la petrolera mexicana Pemex para su entrega en el año 2015.
Astilleros especializados
«Hay varios astilleros que han desarrollado
proyectos similares, en Noruega, en Holanda o en Singapur, pero lo
cierto es que no son muchos en el mundo», explican fuentes del naval.
Además del mar del Norte, los principales
mercados en los que existe una mayor demanda para operar con este tipo
de buques se encuentran en Brasil, alentados por las necesidades
logísticas de Petrobras, y México, debido a la imperiosa necesidad de
Pemex para subsanar las dificultades técnicas para mantener la
producción y mejorar sus instalaciones en alta mar. «Actualizar sus
bases de explotación significa más personal y buques hotel para
acomodarlos», explican fuentes del sector. La propia compañía mexicana
confirmó esta semana que sustituirá 132 buques con distintas funciones
en los próximos tres años, con una inversión inicial de más de 600
millones de dólares.
Las unidades de su flota mayor (abastecedores y
plataformas offshore, incluidos los dos floteles adjudicados a Galicia)
serán fabricadas hasta el 2015 y la flota menor, destinada a la división
de refinado, se renovará entre el 2013 y el 2014.
Otros mercados prometedores para el negocio que
puedan generar este tipo de embarcaciones son Australia, el sudeste
asiático y África occidental.
Mientras despega este nicho de mercado para los
astilleros, de las más de 20 plataformas de alojamiento que operan en
todo el mundo, casi la mitad se encuentran en el mar del Norte, operadas
por la industria del petróleo noruega, que tanta carga de trabajo ha
inyectado en sus astilleros, nada menos que 170 buques de distintas
tipologías de apoyo, solo durante este año.
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