La CNMV cuestiona la capacidad de Martinsa Fadesa de devolver sus deudas
El regulador exige a la inmobiliaria información sobre sus cuentas y la empresa se compromete a aplicar todas las medidas previstas en el convenio de acreedores antes de incumplirlo.
La inmobiliaria Martinsa Fadesa acaba de reconocer que tiene un desfase de tesorería de 15 millones de euros y que ha centrado su actividad en cumplir el convenio de acreedores con el que el 15 de marzo de 2011 salió de la mayor suspensión de pagos de la historia de España. La firma que preside Fernando Martín negocia con la banca para obtener liquidez a cambio de la venta de activos o de la contratación de nuevas líneas de crédito, y busca mercado para vender patrimonio dentro y fuera de España.
La situación del grupo que resultó de la fusión de Martinsa y Fadesa no es buena y sus cuentas del primer semestre revelaron una serie de debilidades que han llevado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) a pedir explicaciones a la empresa que preside Fernando Martín.
El regulador bursátil echó mano el pasado 12 de septiembre del informe de revisión limitada -que no auditoría- que Deloitte hizo de las cuentas del primer semestre de la inmobiliaria y en las que alertaba de una serie de incertidumbres que podrían poner en peligro la continuidad de la compañía y el cumplimiento del convenio de acreedores, o lo que es lo mismo; la devolución de las deudas que mantiene con su banca acreedora, 4.500 millones de euros.
La CNMV exigió información adicional y la inmobiliaria hizo público un hecho relevante en el que se compromete a adoptar todas las medidas previstas en el convenio de acreedores antes de incumplirlo. El convenio que permitió a Martinsa Fadesa salir del concurso y de la intervención judicial de sus cuentas establecía que la inmobiliaria devolviese estos 4.500 millones en un plazo máximo de diez años y en caso de impago facultaba a la banca a intercambir su deuda por acciones de la firma por hasta un 35% de lo adeudado.
El auditor explicó en julio que el plan de viabilidad de Martinsa ya preveía que pudiese darse un desfase de tesorería temporal de hasta 61 millones de euros entre la venta de activos y los pagos previstos de 2011 y 2012, pero también que los acreedores admitían en el convenio que la entidad pudiese obtener una nueva línea de financiación de hasta 147 millones para hacer frente al quebranto.
La CNMV alerta de que a pesar de todo ello, al cierre del primer semestre, la firma mantenía un desfase de tesorería de 21 millones de euros mientras negocia con la banca el acceso a esa línea de financiación que de no llegar, "supondría el incumplimiento del convenio de acreedores", como alertó Deloitte. Por ello, el regulador exige conocer cómo lleva la inmobiliaria esas negociaciones.
En el hecho relevante publicado ayer, Martinsa argumenta que explora todas las vías para obtener liquidez y advierte de que el desfase se ha reducido a 15 millones de euros hasta la fecha. La inmobiliaria recuerda además, como explicita el convenio, que son necesarios dos impagos anuales "para que pueda ser considerado que existe incumplimiento de convenio". Aún en el caso de que se produjesen los impagos, la compañía recuerda que el documento con el que salió del concurso prevé "la posibilidad de convertir en préstamo participativo los créditos vencidos hasta un máximo de un 35%".
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