6.000 personas marchan en Vigo al cumplirse un año sin «tax lease»
Los sindicatos cargan contra la clase política por no saber ofrecer soluciones al problema
Unas 6.000 personas participaron ayer en Vigo en la manifestación del sector naval reclamando carga de trabajo para los astilleros y las empresas auxiliares de esta poderosa industria gallega, y en la que se exigía, además, que pueda desbloquearse de forma urgente la forma de contratación de nuevos buques, acomodándose a la fórmula comunitaria del llamado tax lease. La cifra de participantes, con todo, fue inferior a las expectativas de los sindicatos organizadores, CC.?OO., UGT y CIG, y en todo caso incluso inferior a los 8.000 puestos de trabajo perdidos en la industria naval desde hace aproximadamente año y medio.
La marcha se inició en el cruce entre la Gran Vía, Urzaiz y la calle de Lepanto, en pleno centro de la ciudad, y precedía a la que organizaba el movimiento 15-M, en conmemoración de su primer aniversario. Esta finalmente se impuso a aquella en número de participantes de forma abrumadora. Para contextualizar la convocatoria, es preciso señalar que en el día de de ayer se disputaba una jornada decisiva de Segunda División, con Celta y Deportivo jugando su respectivos partidos, que el buen tiempo reinante (con temperaturas de hasta 27 grados) acompañaban las ganas de ir a la playa, y que, en las últimas semanas se han registrado tres manifestaciones, sumando la de la huelga general del 29 de marzo, las manifestaciones del UGT y CC.??OO. del 29 de abril por los recortes del Gobierno en sanidad y enseñanza públicas y la del Primero de Mayo, día internacional del Trabajo.
Consignas
En la manifestación, que discurrió por la calle de Urzaiz y hasta la Porta do Sol, dos de las principales arterias de la ciudad, participaron dirigentes políticos del PP y del PSOE. Los manifestantes portaban una pancarta principal en la que rezaba «Polo futuro industrial de Vigo», y corearon consignas que ponían de manifiesta el descontento con ambas formaciones políticas, ya que, a su juicio, no han sabido solventar el problema del tax lease, que ya lleva cuatro intentos, al menos dos de cada Ejecutivo central, ante Bruselas, y que continúa sin poder aprobarse, lo que inviabiliza las opciones de contratar nuevas naves mercantes.
La denominada fórmula del tax lease, que bonifica los buques construidos en los astilleros de cada país miembro de la UE, está a punto de cumplir un año de bloqueo absoluto por parte de las autoridades comunitarias, lo que ha generado a las firmas navales gallegas -que agrupan ahora en torno al 35 % de la carga de trabajo de toda España- un gigantesco problema de facturación e impagos derivados de la falta de nuevas contrataciones navales. El bloqueo del sistema de contratación comunitario se produjo por una denuncia interpuesta por astilleros holandeses, que esgrimían que las bonificaciones fiscales españolas eran excesivas respecto a otros sistemas fiscales de la UE.
Los dirigentes sindicales presentes ayer en la convocatoria consideran que el sector ha llegado a su punto de no retorno y que, por tanto, ya no existen apenas posibilidades de recuperar el potencial de construcción naval existente antes de la fecha de la suspensión cautelar del tax lease, a finales de mayo del 2011.
En la pugna por aparecer como no culpables y fervientes respaldadores de la causa, en la manifestación de ayer en Vigo estaban tanto dirigentes del PP local como del PSOE, local y a nivel autonómico en este caso. Figuras como el alcalde de Vigo, Abel Caballero, o el portavoz del PSdeG en el Parlamento gallego, Abel Losada, permanecieron cerca, pero sin mezclarse, del presidente del PP local, José Manuel Figueroa, y varios ediles de la corporación viguesa, como Teresa Egerique o Antonio Bernárdez.
A los que sí se echó de menos fue a numerosos representantes de la clase empresarial, a los que afecta de forma importante la inexistencia de nuevos contratos para buques nuevos o trabajos menores.
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