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25 de mayo de 2012

La Opinión de la Coruña

La petrolera mexicana Pemex medita fijar en Langosteira su base operativa europea

La compañía invertirá 247 millones en Galicia para construir siete remolcadores y componentes para otros tantos . El plan pactado con la Xunta abre negocio para los astilleros públicos y podría crear 2.500 empleos

La empresa pública Petróleos Mexicanos (Pemex) estudia ubicar en el puerto exterior de punta Langosteira su base logística para la Unión Europea, un punto estratégico desde el que almacenaría, procesaría y distribuiría combustible para todo el continente y que la compañía tiene ahora fijado en la dársena holandesa de Rotterdam.

El presidente de la Xunta anunció ayer esta posibilidad dentro de un acuerdo negociado entre su gobierno y la empresa azteca por el que la cuarta compañía petrolera del mundo se compromete a encargar siete remolcadores a los astilleros gallegos y el suministro de piezas para otros tantos que se construyen en México. El proyecto, de 247,5 millones de euros, también daría negocio a los astilleros públicos e incluye el inicio de las conversaciones entre la empresa mexicana y el puerto coruñés para intentar alcanzar un acuerdo que convertiría a la compañía en el primer cliente del puerto exterior, cuya entrada en servicio está prevista en el segundo semestre de este año. La empresa mexicana tomará la decisión en seis meses.

La Autoridad Portuaria, la Xunta y hasta el alcalde de A Coruña se felicitaron por la noticia a pesar de que de momento tan sólo está confirmado el inicio de las conversaciones para que Pemex se instale en el otro muelle petrolero que albergará Langosteira al margen del de Repsol, pues aunque el puerto exterior se construyó para sacar el tráfico de combustibles fuera de la ciudad, la multinacional exige 200 millones de euros como compensación por el traslado.

El presidente de la Xunta se mostró optimista sobre el desembarco de la compañía en la dársena, en la que, aseguró, existe espacio para ella y Repsol, cuya concesión administrativa en el muelle coruñés expira en un año. "Hay sitio para todos. La lámina de agua y el espacio es suficiente", sentenció.

El presidente del Puerto coruñés, Enrique Losada, recibió ayer el acuerdo como "una magnífica noticia para A Coruña", que situaría a Langosteira "en la primera división de los puertos españoles y europeos" y que atribuyó al "intenso trabajo" que la institución desarrolló en los últimos meses, "con la participación muy activa del presidente de la Xunta y el alcalde de A Coruña, Carlos Negreira", expresó en un comunicado. La empresa y el Puerto intensificarán a partir de ahora "los estudios técnicos necesarios" para que la base logística sea una realidad.

También el alcalde coruñés, Carlos Negreira, se felicitó de la posibilidad de albergar en Arteixo la base logística de Pemex para Europa, un acuerdo que considera "estratégico para Galicia" y un ejemplo del "trabajo conjunto" de las administraciones gallega, local y portuaria.

Ante la actual crisis, Feijóo sacó pecho tras el acuerdo, que, aseguró, "es un mensaje internacional de confianza" tanto en la economía de Galicia como en la de España y que, aseguró, "permitirá abrir más puertas".

El acuerdo firmado por la Xunta y Pemex garantiza al sector naval gallego contratos para construir siete remolcadores íntegramente y colaborar en la construcción de otros siete junto a astilleros mexicanos, encargos que supondrán una inversión de unos 247,2 millones de euros -310 millones de dólares- y generarán 2.500 empleos, entre directos e indirectos, según los cálculos de la Xunta. El pedido de la compañía estatal mexicana supondrá carga de trabajo para algunas de las empresas del naval de la comunidad, tanto privadas como públicas.

El convenio fue anunciado ayer tras la reunión del Consello de la Xunta y varias horas más tarde, firmado por el presidente del Ejecutivo gallego, Alberto Núñez Feijóo, y el director general de Pemex, Juan Suárez Coppel, en una intervención sin preguntas al término de la cual tampoco se facilitó el acuerdo ni se detallaron las características de los buques a construir.

En función de las ofertas

El convenio supone un compromiso por parte de la compañía de encargar este trabajo a los astilleros, que ahora deberán presentar sus ofertas. Aunque no trascendió el contenido del pacto ni sobre la fórmula para lograr los contratos, Feijóo indicó: "Ahora está en manos de los astilleros gallegos responder en calidad y precio a las exigencias de la empresa". Horas antes, deslizó que ahora competirán por los contratos, que lograrán "quienes hagan las mejores ofertas".

El acuerdo incluye una novedad, pues abre a los astilleros públicos de Navantia la posibilidad de optar competir con los privados y ampliar su radio de acción desde el campo militar. Para sortear la prohibición que tienen de construir buques civiles, la Armada mexicana podría ser quien encargase su elaboración, según explicó Feijóo.

La noticia supone un balón de oxígeno para el naval, que en los dos últimos años ha perdido 9.000 empleos, si bien los remolcadores son buques de mediano tamaño que podrían no acabar siendo del interés de los grandes astilleros. El representante de la empresa defendió ayer el acuerdo como una garantía de "modernización" de su flota, en plena fase de expansión, y vinculó el convenio a la gestión de la Xunta y del Gobierno central tras la visita de Mariano Rajoy a Felipe Calderón.

Los responsables de los astilleros gallegos avalaron ayer la propuesta de tax lease presentada por el Gobierno a Bruselas y consideran que el documento "es válido para contratar" y confían en que el Ejecutivo comunitario no ponga reparos al documento formal enviado el martes. En general, la reacción del sector a la propuesta formal ha sido muy positiva y creen que la tasa de bonificaciones fiscales "son suficientes para competir en igualdad de condiciones".

El presidente de Pequeños y Medianos Astilleros Sociedad de Reconversión (Pymar), Álvaro Platero, destacó ayer tras la reunión de los astilleros privados integrados en esta entidad el "optimismo y satisfacción" que genera la nueva propuesta y resaltó que no hace falta que la apruebe la UE, porque no son ayudas de Estado. "Solo hay que notificarla y tendrán que contestar en dos meses", aclaró.

La directora corporativa de Pymar, Almudena López del Pozo, reconoció a Europa Press, que están "absolutamente de acuerdo" con la propuesta remitida por el Gobierno como alternativa al tax lease e indicó que cree que tiene que ser aprobada "porque no tiene ningún componente de ayuda del Estado".

"Una vez notificado a Bruselas, hay que esperar un tiempo y una vez que la CE se pronuncie positivamente, podemos empezar a aplicarlo a España", señaló. Además, manifestó su deseo de que la respuesta se produzca "cuanto antes" para que el sector naval pueda trabajar.

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