La joyería Candame solicita al juzgado su entrada en concurso de acreedores
Los interesados en reclamar algún impago a la empresa tendrán que presentar en el plazo de un mes la documentación relativa a las deudas contraídas con la conocida firma coruñesa
La joyería Candame ha entrado en concurso de acreedores, según se recogía en el 'Boletín Oficial del Estado' publicado ayer. La firma no ha revelado cuál es el montante de su deuda, pero el Juzgado de lo Mercantil número 1 ha empezado ya a citar a los acreedores para que, si quieren reclamar algún impago, lo justifiquen en el plazo de un mes. Durante los buenos tiempos de la empresa, cuando su dueño, Juan Candame, era el presidente de la asociación española de joyeros, la firma tenía 30 empleados, frente a los 14 actuales
El Juzgado de lo Mercantil número 1 de A Coruña ha autorizado a la empresa de joyería Candame que se declare en concurso de acreedores. Con esta situación, todos los interesados en reclamar el pago de alguna deuda tendrán que formalizar su solicitud en el despacho del economista Vicente Domínguez Munáiz, que ha sido designado como administrador concursal, o bien podrán hacerlo por medios telemáticos en el plazo de un mes, según explica el Boletín Oficial del Estado de ayer. Ninguno de los representantes de la joyería coruñesa ha querido explicar a este diario por qué había llegado a esta situación la firma, aduciendo que el dueño estaba de viaje.
Las compañías que optan por solicitar el concurso de acreedores, en principio, lo hacen porque quieren mantener el negocio abierto a pesar de que estén pasando por una situación difícil que les impide liquidar sus deudas.
Candame es una de las joyerías más conocidas de la ciudad y su dueño, Juan Candame, incluso presidió la asociación de joyeros españoles durante los tiempos de la burbuja económica. Con la llegada de la crisis el descenso en las ventas se hizo patente tanto que de los treinta empleados que llegó a haber en las tiendas de Candame se pasó a los catorce actuales.
La joyería Candame no ha querido hacer público el montante de su deuda. Los empleados han recibido ya una notificación del Juzgado por si no han cobrado alguna de sus nóminas y desean presentarse al concurso. Tras este proceso, la empresa tendrá que elaborar un plan de pago a sus acreedores y, si el juez y los interesados lo aceptan, podrá seguir con el proceso.
No es la primera empresa coruñesa que solicita a la Justicia que se la declare en concurso de acreedores. En 2008, la inmobiliaria Martinsa-Fadesa suspendió pagos y despidió a más de 500 empleados.
En junio de 2009, Caramelo inició por sorpresa los trámites para presentar el concurso de acreedores porque acumulaba una deuda de 60 millones de euros y también en el verano de 2009, Ferralla Lois se declaró en quiebra. En febrero de 2010 fue la diseñadora Kina Fernández la que solicitó que se suspendiesen sus pagos pero, finalmente, consiguió un acuerdo con sus acreedores -a los que adeudaba 2,6 millones de euros- y consiguió salir del concurso. El sector de la construcción fue el más afectado por la crisis y este bajón en las demandas hizo que otra empresa coruñesa, Francisco Parada, dedicada a la decoración de baños, presentase también, en abril de 2010, su solicitud para entrar en concurso de acreedores, para entonces debía siete mensualidades a sus trabajadores. El mundo del cine en A Coruña no se libró tampoco de la crisis y Filmax, para entonces -julio de 2010- la mayor productora española de cine, entró también en suspensión de pagos. Acarreaba una deuda de 174 millones de euros. Hasta una asociación de padres, la del colegio oleirense de A Rabadeira, tuvo que acogerse a esta solución judicial en noviembre del año pasado para intentar zafarse de los acreedores, a los que debía 300.000 euros. También en 2011, el grupo coruñés Tecam suspendió sus pagos con una deuda que superaba los diez millones de euros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario