Empleados de Factoría Naval piden a la Xunta que "controle" a la dirección del astillero
Afirman que no hubo seguimiento en el destino de los 23 millones que se concedieron a Suescun
Los empleados de Factoría Naval de Marín –técnicos, administrativos y trabajadores de planta– reclaman un mayor control a la Xunta sobre la gestión de aquellas empresas que han recibido fondos públicos. Las declaraciones en este sentido del conselleiro de Industria, Javier Guerra, a FARO publicadas ayer domingo no cayeron en saco roto.
Los trabajadores de Factoría Naval criticaron ayer que no hubiese seguimiento en el destino de la ayuda de 23 millones de euros que la Xunta concedió al equipo de Suescun.
"Al conselleiro le faltó indicar [en la entrevista] que eso sucedió en julio de 2010, y que el plan de viabilidad en base a ese compromiso, no se ha cumplido", señala Alberto Ruiz, ingeniero del astillero marinense.
Ruiz señala que a la Xunta "le faltó control sobre la gestión que iba a realizar la empresa con esa ayuda. "Hemos sido los trabajadores los que tuvimos que realizar una dura labor de seguimiento y denunciar los pasos que se estaban dando, ya que no estaban siendo en la dirección adecuada: mantenimiento de la actividad y de los puestos de trabajo".
Este ingeniero, que habla en representación de la gran mayoría de los empleados del astillero, critica que si la Xunta "ya a aportado dinero público en Factoría Naval de Marín, porque no se nos ofrece la misma salida que plantea el conselleiro para Vulcano; porque es precisamente lo que nosotros demandamos: cambios en la dirección del astillero o de la propiedad, además de controlar su gestión".
Recuerda que cuando el conselleiro preguntó al presidente del astillero, José María Suescun, si tenía previsto invertir en Factoría Naval este le contestó que "no podía o que no quería hacer más por el astillero".
"De esto han pasado tres meses y la situación se complica cada día más", asegura Alberto Ruíz.
Para este ingeniero naval ahora son tiempos de toma de decisiones, y parecen que hacen falta. "Los trabajadores, los sindicatos y la patronal del metal estamos exigiendo que se establezcan las responsabilidades que puedan tener los actuales gestores de los astilleros en su fracaso. Pero al igual que ha decidido la administración central con los bancos, ya es hora, de lo que es apoyado y subvencionado con fondos públicos sea estricta y profesionalmente controlado por la administración".
El portavoz de los empleados de Factoría Naval se pregunta por qué en el sector se han de resolver siempre los problemas de los astilleros con una quita monstruosa a cargo de los más débiles, mientras que se mantienen a los mismos gestores. "La solución no está en hacer quitas, sino convertir estas cantidades en préstamos a largo plazo, y de esta forma, se podrá mantener una relación acreedor deudor mientras que los beneficios que se produzcan vayan compensando las deudas", señala.
El conselleiro de Economía e Industria anunció que esta misma semana se reuniría con los empleados de Factoría Naval para conocer de primera mano sus inquietudes sobre el futuro del astillero y la propuesta de estos de hacerse con la gestión de la empresa.
Los trabajadores del astillero creen en la viabilidad de sus planteamientos, por las instalaciones que tiene la factoría y por la creciente actividad del sector de las reparaciones navales.
Los trabajadores de Factoría Naval criticaron ayer que no hubiese seguimiento en el destino de la ayuda de 23 millones de euros que la Xunta concedió al equipo de Suescun.
"Al conselleiro le faltó indicar [en la entrevista] que eso sucedió en julio de 2010, y que el plan de viabilidad en base a ese compromiso, no se ha cumplido", señala Alberto Ruiz, ingeniero del astillero marinense.
Ruiz señala que a la Xunta "le faltó control sobre la gestión que iba a realizar la empresa con esa ayuda. "Hemos sido los trabajadores los que tuvimos que realizar una dura labor de seguimiento y denunciar los pasos que se estaban dando, ya que no estaban siendo en la dirección adecuada: mantenimiento de la actividad y de los puestos de trabajo".
Este ingeniero, que habla en representación de la gran mayoría de los empleados del astillero, critica que si la Xunta "ya a aportado dinero público en Factoría Naval de Marín, porque no se nos ofrece la misma salida que plantea el conselleiro para Vulcano; porque es precisamente lo que nosotros demandamos: cambios en la dirección del astillero o de la propiedad, además de controlar su gestión".
Recuerda que cuando el conselleiro preguntó al presidente del astillero, José María Suescun, si tenía previsto invertir en Factoría Naval este le contestó que "no podía o que no quería hacer más por el astillero".
"De esto han pasado tres meses y la situación se complica cada día más", asegura Alberto Ruíz.
Para este ingeniero naval ahora son tiempos de toma de decisiones, y parecen que hacen falta. "Los trabajadores, los sindicatos y la patronal del metal estamos exigiendo que se establezcan las responsabilidades que puedan tener los actuales gestores de los astilleros en su fracaso. Pero al igual que ha decidido la administración central con los bancos, ya es hora, de lo que es apoyado y subvencionado con fondos públicos sea estricta y profesionalmente controlado por la administración".
El portavoz de los empleados de Factoría Naval se pregunta por qué en el sector se han de resolver siempre los problemas de los astilleros con una quita monstruosa a cargo de los más débiles, mientras que se mantienen a los mismos gestores. "La solución no está en hacer quitas, sino convertir estas cantidades en préstamos a largo plazo, y de esta forma, se podrá mantener una relación acreedor deudor mientras que los beneficios que se produzcan vayan compensando las deudas", señala.
El conselleiro de Economía e Industria anunció que esta misma semana se reuniría con los empleados de Factoría Naval para conocer de primera mano sus inquietudes sobre el futuro del astillero y la propuesta de estos de hacerse con la gestión de la empresa.
Los trabajadores del astillero creen en la viabilidad de sus planteamientos, por las instalaciones que tiene la factoría y por la creciente actividad del sector de las reparaciones navales.
No hay comentarios:
Publicar un comentario