«Consejo y acreedores apuestan por la continuidad de Barreras»
Advierte de la extrema debilidad de las empresas auxiliares del naval
Ni siquiera ha pensado en una ulterior liquidación del astillero. «Seguramente -asegura- Barreras no tenga parangón, y eso es un prestigio no solo para una empresa, sino para Vigo en su conjunto».
-En síntesis, ¿cuál es la situación del astillero Hijos de J. Barreras desde los puntos de vista financiero, de la cartera de pedidos y laboral?
-La situación del astillero es de proceso concursal. Esto significa que los plazos los marca el juez. En estos momentos, después de presentarse el dictamen pericial, se está en la fase de posibles reclamaciones, que el juez tendrá que dirimir. Esta fase puede durar del orden de un par de meses. Nos consta que se sigue trabajando en la futura cartera de pedidos, pero esta parte está sujeta a una solución del tax lease, así como del fondo patrimonial de Pymar. La tesorería de la empresa da para pagar gastos corrientes, mantenimiento de la planta, luz, agua, seguridad... En cuanto al tema laboral, está vigente un expediente de regulación de empleo temporal hasta diciembre de este año y otro extintivo que no puede llevarse a cabo a causa de la situación concursal.
-¿Cómo puede explicarse que se haya entrado en un proceso concursal cuando hace tan solo dos años facturaba casi 450 millones de euros?
-La situación del astillero y su deuda actual deviene de un resultado fallido en algunas de sus últimas construcciones, retrasos en la entrega principalmente, con sucesivas penalizaciones, así como un elevado número de barcos en un mismo tiempo, lo que superó las capacidades constructivas del astillero.
-Ya casi nadie defiende que el tax lease fuese la causa principal del problema. ¿Usted qué cree?
-La causa proviene de un modelo sustentado por los armadores, dado que la petición común de los últimos encargos de los barcos eran series de varios barcos iguales o parecidos y con fecha limitada. Cuando un barco no se entrega en la fecha acordada las penalizaciones son desastrosas para el astillero, ya que el armador suele blindar que si el barco no está operativo en la fecha requerida, el astillero tendrá que resarcirlo, incluso con la bajada del precio final por riesgo de cancelación. Estamos hablando, en algunos casos, de millones de euros.
-¿Para cuándo ve usted la solución del astillero en particular y qué medidas deben tomarse?
-La situación especifica del astillero tiene varias recetas para afrontar su futuro inmediato. Todo pasa por una nueva capitalización de la sociedad, que, por lo que sabemos, está dispuesta a afrontar el actual consejo de administración. Dentro de esta posibilidad, seguramente la de entrada de futuros propietarios (ampliación de propietarios o cambios societarios), es seguro que la Xunta de Galicia tendrá un papel importante en el sostén de la futura empresa. La Xunta, como ha dicho, quiere estar en la solución futura no como accionista, pero sí como garante de futuro. Es también muy importante el papel solidario de los actuales acreedores, que, a todas luces, apuestan por la continuidad de la empresa, pero con futuro, es decir, que les permita su continuidad empresarial y la no asfixia económica.
-¿Qué opina de la división interna del consejo?
-Sobre eso prefiero no opinar.
-¿Cómo ha sido el papel de la Unión Europea con el naval español?
-Creo que la situación actual de los astilleros en España y en concreto de H.J. Barreras, es la falta de una apuesta segura del sector naval en su conjunto por parte de la Unión Europea y los Gobiernos que la integran. Hace tiempo que la consigna europea son las ayudas al recorte y cierre progresivo de los astilleros europeos. Cuesta pensar que en el mundo no se siga construyendo barcos en general, incluso cuando la mayor parte del transporte de mercancías en general esta basada en movimientos marítimos. Pero existen ejemplos contrarios a la política común europea, como el norteamericano, cuna del libre mercado, donde este sector es estratégico, o Corea, que es cuestión de Estado, y el gigante chino, con aumentos espectaculares. En la vieja y desnortada Europa, sin embargo, es símbolo de recorte y destrucción de empleo.
-¿Y de la Administración central y de la Xunta?
-La posición del Gobierno, de la que dependen directamente la problemática y negociación del cierre actual del mecanismo llamado tax lease que se emplea en la contratación de barcos en España, ha sido a todas luces desastrosa. Desde el principio se comprometió a una solución rápida de la crisis, pero ha ido incumpliendo esas promesas. Cada día que pasa el sector se muere un poco más. Donde más se puede apreciar es en que la industria auxiliar, que incluía varios centenares de empresas y cerca de 8.000 trabajadores en la comarca, está plagada de expedientes de regulación de empleo. En lo que respecta a la Administración autónoma, desde el comienzo ha tenido una muy buena disposición en toda esta crisis, escenificando su interés en diversas actuaciones.
sergio gálvez presidente del comité de empresa del astillero hijos de J. barreras
«La situación superó las capacidades constructivas
del astillero»
«La posición del Gobierno con el naval ha sido
a todas luces desastrosa»
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