PÁGINAS

Translate

10 de enero de 2012

La Gaceta

Más de 24.000 empresas españolas solicitaron concurso de acreedores en la última década
Sólo en 2011 fueron 6.056, un 12% más respecto al año anterior. Una de cada diez compañías que entra en suspensión de pagos se dedica a la construcción.

La crisis financiera arrastra a las empresas a solicitar la entrada en concurso de acreedores, lo que antiguamente era suspensión de pagos. El año 2011 finalizó marcando un nuevo récord en el número de compañías en concurso superando la barrera de las 6.000 en un año, según el informe anual de la consultora Informa D&B.

La cifra de concursos de acreedores en España en el último año se situó en 6.056, un 12% más respecto a los 5.407 registrados en 2010. Si echamos la vista atrás, en una década, desde el año 2003, un total de 24.021 empresas han solicitado la entrada en concurso, según la consultora.

El sector de la construcción ha sido el más castigado por estos procesos: una de cada 10 compañías está ligada a la actividad inmobiliaria y constructora, copando en 2011 el 40% de los concursos, en total 2.359. Pero la crisis ha extendido sus redes más allá del ladrillo y estos procedimientos alcanzan sectores como aeropuertos, equipos de fútbol, supermercados, textil, etc.

El pasado año se inició con el anuncio de que la cadena de artículos de regalo y de decoración Musgo solicitaba la entrada en concurso de acreedores con un pasivo de 15 millones, y 2012 ha empezado con el anuncio de la editora del periódico Público solicitando el concurso. Un año entero lleno de suspensiones de pago que han dado mucho que hablar.

Tras el impacto del mayor concurso, protagonizado en 2008 por la inmobiliaria Martinsa Fadesa con una deuda de 7.000 millones y que este año salió del proceso, se sumaron fuera del sector inmobiliario la compañía Marsans y este año las compañías controladas por la familia Ruiz-Mateos, la mayoría relacionadas con el sector de la alimentación (Clesa, Chocolates Trappa, Dhul, Cacaolat, varias bodegas) y también siete hoteles con una deuda de 700 millones. Equipos de fútbol como la Real Sociedad, el Málaga, el Sporting de Gijón, el Córdoba, el Mallorca, Las Palmas, el Rayo Vallecano o el Zaragoza se han acogido a la Ley Concursal. Las compañías Air Comet, Futura, Gadair o Quantum han seguido el mismo camino, así como el aeropuerto de Ciudad Real. Empresas textiles o de moda como Coronel Tapiocca, Musgo, la cadena Torero y el Caballo o supermercados Urende han reconocido ante el juez su estado de insolvencia. La situación económica está al límite y las que no han solicitado el concurso lo estudian estos días, como Ferrovial y Sacyr para su autopista, la R-4.

No hay comentarios:

Publicar un comentario