Barreras pierde a su mayor cliente por la crisis del naval vigués
La naviera canaria Armas -principal cliente de Hijos de J.Barreras en los últimos 20 años- están buscando otros astilleros fuera de España para la construcción de nuevos buques.
La naviera canaria Armas -principal cliente de Hijos de J.Barreras en los últimos 20 años- están buscando otros astilleros fuera de España para la construcción de nuevos buques.
Su salida del concurso de acreedores se complica si la naviera decide contratar dos megabuques a la competencia
“Sabemos que llevan semanas contactando con otros y pidiendo precios ante la imposibilidad de cerrar contratos en España por la falta de 'tax lease'”, explicó ayer a este diario el presidente del comité de empresa de Barreras, Sergio Gálvez. El sindicalista recordó que Armas “siempre fue fiel a nuestra empresa y por eso aguantó todo este tiempo, pero es lógico que no pueda esperar más”, apuntó.
Y es que la compañía con sede en Gran Canaria tenía apalabrados con el astillero vigués dos ferrys de más de 200 metros de eslora -serían los mayores construidos en la Ría- y de 20.000 toneladas de peso por un importe de 175 millones de euros cada uno. No obstante, se necesita el 'tax lease' para poder cerrar los contratos, sistema de bonificación fiscal que no se puede emplear ya que está siendo investigado por la Unión Europea.
El comité lamenta que “otros astilleros se puedan llevar estos contratos que darían carga de trabajo y seguridad al futuro del astillero” y advierte que el problema es todavía mayor teniendo en cuenta la grave situación en la que se queda toda la industria auxiliar -de Barreras dependen unas 200 empresas y 2.000 trabajadores indirectos-. “Puede que cuando salga del concurso de acreedores las auxiliares ya no existan”, apuntó Gálvez.
Y es que el plan de viabilidad que Barreras está preparando para poder salir del concurso depende de nuevos contratos y el astillero tiene la cartera de pedidos a cero desde hace meses y sólo contaba con estos buques que tenía apalabrados con Armas.
La empresa canaria se ha convertido en su principal cliente, para el que ha construido 14 barcos -el último fue el 'Volcán de Tinamar' entregado en junio-. Barreras se fundó en 1892, especializado en pesqueros, y construyó más de 1.500 buques en toda su historia, especializándose en los últimos años en buques de gran valor tecnológico como los off-shore, ferrys o ro-ro. Desde 1998, cuando se privatizó, hizo 45 barcos por un importe de 2.600 millones de euros. Es el mayor astillero privado de España y hoy en día está en situación concursal con una deuda de 62 millones de euros.
Concurso de acreedores
El pasado mes de julio Hijos de J. Barreras presentó concurso de acreedores -antigua suspensión de pagos- para hacer frente a su delicada situación económico-financiera. El astillero anunciaba por aquel entonces que era “la única vía para sobrevivir”. Antes lo presentó Factorías Vulcano, que se acaba de quedar sin carga de trabajo tras la entrega de un sísmico a la naviera noruega Rieber Shipping. Factoría Naval de Marín está también sin actividad y con un futuro incierto tras la negativa de sus dueños a invertir para cubrir una deuda de 10 millones de euros.
FACTORIA NAVAL APLICARA OTRO ERE TRAS CINCO MESES SIN TRABAJO
nnn Factoría Naval de Marín aplicará otro Expediente de Regulación de Empleo (ERE) a partir del 18 de enero, día en que expira el actual. Así lo confirmó a este diario el comité de empresa, al cual informó la propia empresa, si bien todavía no se conocen las características del nuevo ERE, que afectaría a sus 70 trabajadores.
La situación del astillero es muy delicada ya que acumula cinco meses sin carga de trabajo y su futuro es muy incierto tras conocerse la negativa de sus dueños a invertir en la compañía para cubrir una deuda de 10 millones de euros.
El propio conselleiro de Industria, Javier Guerra, se reunió con José María Suescun -propietario mayoritario de la empresa- esta semana para pedirle que cumpla con el plan de viabilidad presentado.
Los trabajadores se temen lo peor ya que los dos barcos que tiene el astillero en sus instalaciones están a medio construir desde hace meses, no hay comprador a la vista ni financiación y la cartera de pedios está vacía. Uno de los buques es el E-102 (nombre industrial), encargado hace años por el empresario vigués Fernández Tapias y propiedad actual de NCG Banco.
El otro es el C-158 -que iba a ser el segundo mayor velero del mundo-, contratado por un armador alemán y ahora en manos de Bankia. El comité de empresa advierte del deterioro de ambas construcciones, debido al tiempo que llevan paradas, y son conscientes de que su valor económico en el mercado se verá mermado.
Suescun se negó a invertir en el astillero y pidió a la Xunta más aportación económica. Guerra recordó que ya habían inyectado 22 millones de euros y que el Gobierno gallego no va a volver a poner dinero en esas condiciones. Entre las peticiones de la Xunta al propietario de la compañía está el cumplimiento del plan de negocio, que contemplaba la construcción de cuatro buques, dos yates y otras ventas.
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