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17 de octubre de 2011

Faro de Vigo

El puerto de Marín mejora el calado de sus muelles para atraer nuevos tráficos del Canal de Panamá

Los trabajos se han acompasado a la mejora en marcha del paso centroamericano, para que estén en servicio a la vez

Las obras de ampliación del Canal de Panamá, que se ejecutan desde 2007 y cuya finalización está programada para agosto de 2014, ha abierto una nueva vía de oportunidades para el Puerto de Marín. La mejora del paso centroamericano tiene el objetivo de permitir la navegación de buques de mayor calado, de 12 metros actuales a 15, y con ese mismo fin, la Autoridad Portuaria ha comenzado las obras del proyecto de "mejora de calados en los accesos marítimos a la zona comercial", una actuación de unos seis millones de euros que permitirá crear un nuevo muelle, con puntos de atraque a ambos lados y una escollera de frente, que posibilita la llegada de barcos denominados Post-Panamax, de mayores dimensiones.
El presidente del Puerto, José Benito Suárez Costa ha destacado que el recinto marinense "es el que mejor evolución económica presenta de los tres de la provincia de Pontevedra" (por delante de Vigo y Vilagarcía) y asegura que "nos vamos manteniendo en el tráfico de mercancías pese a la crisis", con buenos resultados en fruta, piezas eólicas, granitos, chapa, los cereales y "de momento, también con la pasta de celulosa", un producto que Suárez Costa parece poner en cuarentena a la espera de que se decida el futuro de la fábrica de Ence en Lourizán.
Fruta
En todo caso, los tráficos agroalimentarios, entre ellos la fruta, se presentan como una de las lineas que se quieren potenciar con la atracción de buques desde el canal de Panamá. "Este nuevo muelle va a dar respuesta a la ampliación del Canal", añade Suárez Costa, de forma que "todo barco que lo cruce tras su ampliación podrá venir a Marín, que tiene calado y atraque suficiente, hasta el punto de que podremos dar respuesta prácticamente a cualquier tráfico".
En el aspecto promocional, el presidente de la Autoridad Portuaria acude el próximo miércoles a Madrid para participar en la Fruit Attraction 2011, una feria internacional en la que Marín estará presenta en un puesto de frutas del Pacífico, precisamente uno de los tráficos del Canal de Panamá. Tanto en esta certamen como en otros parecidos "se trata de proyectar de manera permanente lo que ofrece el Puerto con todas las actividades, pero especialmente todo lo referido a la fruta. Estamos promocionando el Puerto allí donde creemos que podemos generar actividad y tráficos", explica Suárez Costa.
En 2014
Las obras de ampliación en marcha, licitados en su día por algo más de 5,6 millones de euros, tienen un plazo máximo de ejecución de 28 meses, por lo que confía en que a finales de 2013 o principios de 2014 esté disponible, justo a tiempo para la entrada en funcionamiento del renovado canal de Panamá, en agosto de 2014. La obra consiste en la instalación de varios cajones flotantes de hormigón, pero también implica un dragado del fondo para ampliar los calados hasta los 15 metros. Los estudios ambientales que elaboró en su día el Ministerio de Medio Ambiente detallan que "la superficie total de dragado ascenderá aproximadamente a 100.000 metros cuadrados con un volumen estimado de 100.000 metros cúbicos".
También se hace referencia al objetivo final de atraer mercantes de mayor tamaño. Así, recuerda que "se justifica la necesidad del proyecto debido a la tendencia ascendente del tráfico portuario en los últimos años, al calado insuficiente para los grandes bulkcarriers que transportan graneles agroalimentarios y al incremento del tráfico de mercancías en contenedores, que cada vez exigen calados mayores para optimizar los costes del transporte".
La mejora de estos accesos marítimos y otras obras de ampliación del Puerto obligan a extremar el control para evitar efectos sobre los bancos marisqueros. La Autoridad Portuaria de Marín tiene en marcha otro plan de extensión del recinto, en el nuevo muelle comercial, para ampliar en 180 metros más la linea de atraque del Puerto, con un calado de 11 metros que permite el acceso regular de buques de más de 20.000 toneladas de peso muerto.
Este segundo proyecto está condicionado al "mantenimiento de los bancos de marisco que pueblan la ría de Pontevedra" y que se podrían ver resentidos por los dragados y rellenos que establecen la actuación portuaria. De hecho, en la fase previa de consultas, la Consellería do Mar de la Xunta alertó de que "la ejecución de las obras proyectadas podría afectar a los polígonos de bateas y bancos marisqueros situados en las proximidades del área afectada". El ministerio ha atendido estas advertencias y ha ordenado al Puerto un cuidado especial con el banco de Placeres.

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