La suiza Lonza adjudica a su centro porriñés la producción de anticancerígenos genéricos
La planta de Torneiros asumirá en exclusiva mundial la fabricación de compuestos biosimilares, que saldrán al mercado en 2014
El grupo suizo Lonza tiene grandes planes para su planta de Porriño. El consejero delegado de la multinacional farmacéutica, Stefan Borgas, confirmó ayer a FARO que el centro de Torneiros asumirá en exclusiva la fabricación de biosimilares, medicamentos obtenidos por biotecnología y que tienen las mismas indicaciones terapéuticas que los medicamentos biotecnológicos de referencia. El primero de estos genéricos de primer nivel saldrá a la venta en la segunda mitad de 2014, aunque la planta porriñesa ya ha comenzado la fabricación a pequeña escala para las fases preclínicas. La firma helvética calcula que el mercado de los biosimilares tiene un potencial de ventas de 1,2 billones de euros.
El CEO de Lonza presentó ayer estos proyectos a la ministra de Ciencia y Tecnología, Cristina Garmendia, quien comprometió el "apoyo" del Gobierno a la planta de Torneiros, la mayor de España de cultivos celulares y anticuerpos monoclonales. Borgas reveló que algunos de los biosimilares serán compuestos anticancerígenos y antiremautoides, como los que produce en la actualidad este centro.
En total, Lonza ha invertido más de 210 millones de euros desde que en 2006 adquirió la planta de Porriño a Genentech. De esa partida, 120 millones corresponden la compra, y otros 90 millones, a la transformación del centro de monoproducto [antes solo se fabricaba un compuesto, el Bevacizumab, principio activo del conocido anticancerígeno Avastin] a multiproducto. La previsión, según apuntó el propio Borgas, es que a mediados del próximo año esta planta esté fabricando doce compuestos.
"Porriño se convertirá en el centro global de biosimilares de Lonza", afirmó Borgas, quien subrayó las posibilidades que esto supondrá para las instalaciones de Torneiros. Para el desarrollo y producción de estos genéricos, Lonza formó en 2009 una joint-venture con la multinacional israelí Teva Pharmaceutical Industries. Así, Lonza Porriño se encarga del desarrollo y fabricación de estos compuestos biosimilares, mientras que Teva se centra en los ensayos clínicos y en la venta. "Es una joint-venture al 50%, en costes y en beneficios", explicó el CEO de Lonza. Teva forma parte del selecto top ten mundial de farmacéuticas.
Las instalaciones de Lonza en Porriño, junto con las de Singapur y New Hampshire, en Estados Unidos, son las principales plantas biotecnológicas que tiene la compañía suiza en el mundo. Según Borgas, el cambio tecnológico en Porriño –de monoproducto a multiproducto– está finalizado, y destacó la experiencia de la plantilla gallega como uno de los factores que se tuvieron en cuenta para decidir qué centro fabricaría biosimilares.
Visita
Tras su visita a la planta, la ministra Cristina Garmendia, que estuvo acompañada por Stefan Borgas, el director de producción biológica del grupo, John Mc Grath, y el director de Lonza Porriño, Luis Sánchez Ureña, destacó el elevado nivel de calidad y fabricación en el ámbito de tratamientos de última generación, como los biológicos, que van a permitir que España esté "a la cabeza" en esta industria.
Garmendia afirmó que el sector biotecnológico español es "muy activo" e incluso puede ser uno de los ejes que fortalezca "nuevos sectores económicos" del país. La ministra precisó que España es el segundo en el lanzamiento de nuevas compañías del citado ámbito –solo detrás de EE UU– al tiempo que recordó que también es un ámbito "fuertemente vinculado al sector público", ya que universidades y centros públicos de investigación tienen "un gran papel".
La titular de Ciencia e Innovación tuvo la oportunidad de tratar con el consejero delegado de Lonza sobre la Alianza para la Investigación e Innovación en el ámbito sanitario, considerando que las propuestas que haga la multinacional suiza "deben ser escuchadas y evaluadas".
El CEO de Lonza presentó ayer estos proyectos a la ministra de Ciencia y Tecnología, Cristina Garmendia, quien comprometió el "apoyo" del Gobierno a la planta de Torneiros, la mayor de España de cultivos celulares y anticuerpos monoclonales. Borgas reveló que algunos de los biosimilares serán compuestos anticancerígenos y antiremautoides, como los que produce en la actualidad este centro.
En total, Lonza ha invertido más de 210 millones de euros desde que en 2006 adquirió la planta de Porriño a Genentech. De esa partida, 120 millones corresponden la compra, y otros 90 millones, a la transformación del centro de monoproducto [antes solo se fabricaba un compuesto, el Bevacizumab, principio activo del conocido anticancerígeno Avastin] a multiproducto. La previsión, según apuntó el propio Borgas, es que a mediados del próximo año esta planta esté fabricando doce compuestos.
"Porriño se convertirá en el centro global de biosimilares de Lonza", afirmó Borgas, quien subrayó las posibilidades que esto supondrá para las instalaciones de Torneiros. Para el desarrollo y producción de estos genéricos, Lonza formó en 2009 una joint-venture con la multinacional israelí Teva Pharmaceutical Industries. Así, Lonza Porriño se encarga del desarrollo y fabricación de estos compuestos biosimilares, mientras que Teva se centra en los ensayos clínicos y en la venta. "Es una joint-venture al 50%, en costes y en beneficios", explicó el CEO de Lonza. Teva forma parte del selecto top ten mundial de farmacéuticas.
Las instalaciones de Lonza en Porriño, junto con las de Singapur y New Hampshire, en Estados Unidos, son las principales plantas biotecnológicas que tiene la compañía suiza en el mundo. Según Borgas, el cambio tecnológico en Porriño –de monoproducto a multiproducto– está finalizado, y destacó la experiencia de la plantilla gallega como uno de los factores que se tuvieron en cuenta para decidir qué centro fabricaría biosimilares.
Visita
Tras su visita a la planta, la ministra Cristina Garmendia, que estuvo acompañada por Stefan Borgas, el director de producción biológica del grupo, John Mc Grath, y el director de Lonza Porriño, Luis Sánchez Ureña, destacó el elevado nivel de calidad y fabricación en el ámbito de tratamientos de última generación, como los biológicos, que van a permitir que España esté "a la cabeza" en esta industria.
Garmendia afirmó que el sector biotecnológico español es "muy activo" e incluso puede ser uno de los ejes que fortalezca "nuevos sectores económicos" del país. La ministra precisó que España es el segundo en el lanzamiento de nuevas compañías del citado ámbito –solo detrás de EE UU– al tiempo que recordó que también es un ámbito "fuertemente vinculado al sector público", ya que universidades y centros públicos de investigación tienen "un gran papel".
La titular de Ciencia e Innovación tuvo la oportunidad de tratar con el consejero delegado de Lonza sobre la Alianza para la Investigación e Innovación en el ámbito sanitario, considerando que las propuestas que haga la multinacional suiza "deben ser escuchadas y evaluadas".
No hay comentarios:
Publicar un comentario