Industria quiere convencer a los inversores de que el nuevo "tax lease" es legal y sin fisuras
El documento definitivo fue elaborado por Tributos después de escuchar al sector naval y a las entidades financieras
El Ejecutivo está dispuesto a enviar con la mayor urgencia –podría ser hoy mismo o el lunes– la comunicación a Bruselas del "tax lease" alternativo que entraría en vigor de manera prácticamente inmediata.Industria espera que se recupere la confianza de los inversores en el naval y convencerles de que "el sistema es legal y sin fisuras".
Industria asegura que existe un consenso entre las partes que llevan a cabo la negociación, el Ministerio de Industria, Pymar (a través de su presidente Álvaro Platero, a su vez presidente de Astilleros Gondán); la dirección general de Tributos (con su responsable Jesús Gascón al frente) y representante de las entidades financieras (estructuradores). Aunque fuentes cercanas desde Industria hablan de un amplio consenso en el texto, otras señalan que ha habido voces discrepantes en la reunión.
Según fuentes de la negociación, algunas entidades financieras consideran que el nuevo producto ("tax lease") va a ser muy "difícil de colocar entre los inversores"; mientras que asesores del Ministerio de Industria recuerda que "también es muy difícil colocar bonos del Estado".
Los astilleros vigueses se quejan del secretismo de los negociadores, incluido su representante y presidente de Pymar, Álvaro Platero. Mientras que una parte de los directivos del sector consultados optan por la prudencia, aunque reconocen que a partir de ahora nada será lo mismo, otros arremeten con fuerza contra el texto que está a punto de enviarse a Bruselas. "Es una auténtica basura", manifiestan con indignación. "Nos han tomado el pelo a todos después de tanta espera", se lamentan.
Según los más críticos, que manejan los datos que van saliendo a cuenta gotas de las reuniones que se celebran en la Dirección General de Tributos, el nuevo sistema no convence ni a los estructuradores ni a los constructores. "Se va a presentar algo que no va a servir para nada. Ni a nosotros ni a los inversores puede ofrecer la rentabilidad que necesitamos", señalan.
Lo que llama la atención al sector es "el interés" del Gobierno de cerrar cuanto antes este capítulo. "Todo el relajo que denunciamos antes de verano se ha convertido ahora en un tema de urgencia absoluta. Quieren que Rubalcaba cumpla la promesa que hizo este verano en Vigo de que el nuevo "tax lease" estaría en Bruselas en la última semana de septiembre o la primera de octubre".
"Desde el Ejecutivo se pretende poner un parche para que la situación se resuelva después de las elecciones", afirman.
Otras fuentes avanzan de que la comunicación a Bruselas "puede salir hoy mismo porque estemos de acuerdo o no, la última palabra la tiene la tiene Tributos, ya que se trata de un asunto eminentemente fiscal".
Desde Industria se mantiene que comunicación tiene "el suficiente respaldo de los constructores, armadores y estructuradores" y que "su viabilidad comercial está asegurada".
Según informaron fuentes que participan en la redacción del nuevo "tax lesase", la comunicación que se presente a Bruselas no necesita una contestación de la UE, pero añaden que el Gobierno español forzará una respuesta "para darle credibilidad ante el sector y los inversores".
Otro de los problemas que se plantea en esta fase para los astilleros es recuperar la confianza para que el sector naval pueda volver a construir barcos.
Industria asegura que existe un consenso entre las partes que llevan a cabo la negociación, el Ministerio de Industria, Pymar (a través de su presidente Álvaro Platero, a su vez presidente de Astilleros Gondán); la dirección general de Tributos (con su responsable Jesús Gascón al frente) y representante de las entidades financieras (estructuradores). Aunque fuentes cercanas desde Industria hablan de un amplio consenso en el texto, otras señalan que ha habido voces discrepantes en la reunión.
Según fuentes de la negociación, algunas entidades financieras consideran que el nuevo producto ("tax lease") va a ser muy "difícil de colocar entre los inversores"; mientras que asesores del Ministerio de Industria recuerda que "también es muy difícil colocar bonos del Estado".
Los astilleros vigueses se quejan del secretismo de los negociadores, incluido su representante y presidente de Pymar, Álvaro Platero. Mientras que una parte de los directivos del sector consultados optan por la prudencia, aunque reconocen que a partir de ahora nada será lo mismo, otros arremeten con fuerza contra el texto que está a punto de enviarse a Bruselas. "Es una auténtica basura", manifiestan con indignación. "Nos han tomado el pelo a todos después de tanta espera", se lamentan.
Según los más críticos, que manejan los datos que van saliendo a cuenta gotas de las reuniones que se celebran en la Dirección General de Tributos, el nuevo sistema no convence ni a los estructuradores ni a los constructores. "Se va a presentar algo que no va a servir para nada. Ni a nosotros ni a los inversores puede ofrecer la rentabilidad que necesitamos", señalan.
Lo que llama la atención al sector es "el interés" del Gobierno de cerrar cuanto antes este capítulo. "Todo el relajo que denunciamos antes de verano se ha convertido ahora en un tema de urgencia absoluta. Quieren que Rubalcaba cumpla la promesa que hizo este verano en Vigo de que el nuevo "tax lease" estaría en Bruselas en la última semana de septiembre o la primera de octubre".
"Desde el Ejecutivo se pretende poner un parche para que la situación se resuelva después de las elecciones", afirman.
Otras fuentes avanzan de que la comunicación a Bruselas "puede salir hoy mismo porque estemos de acuerdo o no, la última palabra la tiene la tiene Tributos, ya que se trata de un asunto eminentemente fiscal".
Desde Industria se mantiene que comunicación tiene "el suficiente respaldo de los constructores, armadores y estructuradores" y que "su viabilidad comercial está asegurada".
Según informaron fuentes que participan en la redacción del nuevo "tax lesase", la comunicación que se presente a Bruselas no necesita una contestación de la UE, pero añaden que el Gobierno español forzará una respuesta "para darle credibilidad ante el sector y los inversores".
Otro de los problemas que se plantea en esta fase para los astilleros es recuperar la confianza para que el sector naval pueda volver a construir barcos.
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