La Xunta avalará a Barreras para que se recapitalice
Concederá un crédito participativo cuyo importe dependerá de la entrada en el capital de acreedores y nuevos accionistas
El futuro de Hijos de J. Barreras pasa por una ampliación de capital que contará con el apoyo de la Xunta. Así lo aseguró ayer el conselleiro de Industria, Javier Guerra, en las instalaciones del astillero, tras reunirse con el consejo de administración, por un lado; el comité de empresa por otro, y previamente con la plataforma constituida por los acreedores del constructor naval (más de 400 firmas, la mayoría auxiliares de la ría de Vigo) que reclaman una deuda de 62 millones de euros.
Guerra dejó claro que en ningún caso habrá una entrada directa de dinero público en la recapitalización de Barreras, sino que la ayuda llegará en forma de un crédito participativo, a través de Xesgalicia (sociedad gestora de entidades de capital-riesgo).
A cambio el astillero deberá presentar a la Administración gallega un plan de viabilidad. «La Xunta va a poner dinero, pero hemos pedido a Barreras que haga un plan de negocio, para conocer cuánto van a poner los accionistas y los acreedores», explicó el conselleiro. Según lo expuesto por Javier Guerra, el importe del aval de la Administración gallega estaría supeditado a la quita negociada con las empresas acreedoras, a la posibilidad de que alguna firma intercambie deuda por acciones, y a la inyección de capital que estén dispuestos a hacer en el astillero los actuales propietarios y futuros inversores
El presidente de Hijos de J. Barreras, José Francisco González Viñas, no tardó en responder a la demanda del conselleiro. Minutos después de la petición de Guerra, declaró que «en unos días» estará presentado el plan de viabilidad de la empresa. «Con él sobre la mesa, se negociará con los acreedores para poder firmar el convenio que permita salir del proceso concursal».
¿Cómo es el plan que hará viable a Barreras? Según las explicaciones de Viñas, el programa de reflotamiento del astillero se asienta sobre cuatro pilares: el desbloqueo del tax lease, sin el cual no se podrán cerrar contratos; las garantías de reembolso, es decir, la consecución de avales y financiación; la recalificación de terrenos «ociosos» del astillero, pendiente de negociar con los sindicatos; y la ampliación de capital, con la posible entrada de los acreedores como accionistas.
Vuelta a la contratación
Pero la prioridad número uno del astillero es empezar a construir barcos. Barreras tiene dos contratos firmados con la naviera Armas cuya construcción se encuentra paralizada por Bruselas, tras la suspensión del tax lease, el pasado mes de junio. Pero Viñas se manifiesta «moderadamente optimista» sobre el futuro de las bonificaciones fiscales, cuya alternativa podría quedar pactada de forma transitoria en el transcurso de esta semana.
El mayor astillero privado de España se encuentra inmerso en un concurso necesario de acreedores desde el pasado 14 de julio, y sus 135 trabajadores están acogidos a un expediente de regulación de empleo de suspensión. Más de 300 auxiliares del naval y el metal de Vigo dependen de su carga de trabajo.
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