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17 de febrero de 2011

La huelga indefinida de los trabajadores de Trèves amenaza la producción de monovolúmenes en Citroën

El stock de los componentes de la fábrica de O Campiño se podría acabar en dos o tres días

B. MÁRQUEZ - PONTEVEDRA Por unanimidad, la huelga iniciada el pasado 8 de febrero continúa. La plantilla de la fábrica de Trèves de O Campiño rechazó ayer, en asamblea, las dos propuestas que tienen sobre la mesa tras siete días de paro y cuatro reuniones negociadoras tuteladas por la inspectora de Trabajo Martínez Barbero.
Los huelguistas debían decidir entre dos opciones: decir sí al despido de 47 trabajadores como requisito sine quan non para que el resto de la plantilla pueda tener un convenio actualizado o aceptar una congelación salarial durante tres años (2011-2013) para sustituir los despidos por un ERE temporal rotativo para todo el personal sin ningún tipo de complemento económico durante los días de inactividad. Una y otra propuesta fue calificada de “inaceptable” por el personal por lo que el conflicto laboral, si la empresa no mueve ficha, previsiblemente se radicalizará en las próximas horas.
La mediadora intentaba ayer que la dirección de Trèves “flexibilizase algo” su postura para poder reconducir la situación.

Atención de PSA-Citroën
Desde la planta de PSA-Citroën siguen con atención la evolución de la huelga ya que el stock de los componentes que se fabrican en Trèves-Pontevedra para el C4 Picasso (moquetas, insonoros y asientos) estará agotado “en dos o tres días, a lo máximo”, de acuerdo con los cálculos que hacían ayer en la factoría de Balaídos.
La carencia de los componentes de Trèves se sumaría a los recientes problemas de suministro –que en principio se mantendrán de manera intermitente hasta mayo– de una pieza electrónica fabricada por la multinacional alemana TRW Automotive.

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